La firma Londoño & Asociados, abogados consultores, que asumió la defensa de Parra, dijo en El Tiempo que él siente un profundo arrepentimiento porque “es consciente de que cometió un grave error en un estado de alicoramiento no propio en él”; no obstante, dijo ser inocente del delito de tentativa de feminicidio, que le imputó la Fiscalía.

El diario señala que los abogados del agresor, que le propinó 7 hachazos a Ferro en su cabeza, buscan que el ente acusador le impute otros cargos a Parra y que la justicia tenga en cuenta que estaba tomado cuando se desató su ira.

“Apelamos a una adecuación típica correcta y no sobredimensionada como es habitual en el ente acusador y que a nuestro juicio soslaya el debido proceso”, manifestó la firma, de acuerdo con el medio.

El bufet además menciona que Parra tenía intenciones de ponerse a disposición de las autoridades, y que no cambió su apariencia para ocultarse, sino para “afrontar las circunstancias de su lamentable error”.

Fiscalía General de la Nación
Fiscalía General de la Nación

No obstante, las autoridades hallaron a Parra en una zona boscosa de Fusagasugá, Cundinamarca, después de casi dos semanas de buscarlo. Según el CTI, él se ocultó en casas de amigos y familiares que tenía en Bogotá y Mosquera y terminó en una vivienda de Fusagasugá.

La defensa asegura que el atacante no es una persona agresiva, pese a que amigos de la víctima señalaron todo lo contrario y que tenía delirios de vikingo; incluso dijeron que él tenía una colección de hachas.

Adicionalmente, aseguraron que estaba obsesionado con la estética lumbersexual ( aquí: qué es, características y famosos que hacen parte de esa tendencia), moda que se asemeja al aspecto de un leñador norteamericano.

La Fiscalía, por su parte, señaló, según Blu Radio, que Parra ya había tenido comportamientos agresivos contra Ferro, a quien conoció por Tinder, y con la que llevaba cerca de un año de relación.

El ente acusador indicó, de acuerdo con la emisora, que él ejercía “violencia verbal, psicológica y física”, la mordía, la empujaba y le controlaba los tiempos y las amistades, todo por celos.

Ahora Parra deberá esperar cómo prosigue la investigación en su contra en una cárcel, a la que fue enviado por medida de prevención.

A continuación podrá ver el video en el que Parra aparece capturado: