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El 6 de abril, el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag), entidad responsable de administrar los recursos destinados a la salud de los profesores del sector público en Colombia, emitió un comunicado anunciando la apertura de un nuevo punto de entrega de medicamentos en el Pacífico. En este anuncio, Fomag explicó que la Droguería C&V #3, ubicada en Quibdó, la capital del departamento, comienza a funcionar como un espacio destinado a mejorar el acceso a medicinas formuladas para los docentes y sus familias de la región, a partir de esta fecha.
La entidad detalló que este punto de dispensación, situado en la calle 3 #31-80 del barrio Julio Figueroa, tiene como objetivo fortalecer la entrega de medicinas y disminuir los tiempos de espera. El comunicado resalta que esta medida responde a una de las necesidades más sentidas de los profesores del departamento, que históricamente han enfrentado dificultades para reclamar sus medicamentos. El horario de atención será de lunes a viernes entre las 7:00 a. m. y las 5:00 p. m., mientras que los sábados el servicio será desde las 7:00 a. m. hasta la 1:00 p. m.
Jorge Bernal, gerente de salud del Fomag, expresó en el comunicado que la iniciativa busca garantizar un servicio más eficiente y una mayor cercanía con los usuarios, especialmente en lugares donde el acceso a medicamentos ha sido un tema problemático. El esfuerzo de Fomag, según Bernal, atiende problemas históricos en la región relacionados con la falta de puntos de dispensación adecuados, lo que impedía a los maestros recibir oportunamente los tratamientos prescritos.
No obstante, los retos para el acceso a medicamentos en Colombia persisten. Según un informe de la Defensoría del Pueblo presentado a finales del año pasado, se observa un significativo aumento en el número de acciones de tutela —mecanismo judicial utilizado para reclamar derechos— interpuestas por pacientes ante demoras o negaciones en la entrega de fármacos.
Los datos de la Defensoría del Pueblo indican que el número de tutelas en salud ascendió de 92.372 en 2021 a 156.357 en 2022, y llegó a 265.173 en 2024. Las proyecciones calculan que en 2025, la cifra alcanzará 314.658 tutelas, en su mayoría debido a la entrega inoportuna de medicamentos o insumos médicos. Desde 2020, el 36,82% de más de un millón de tutelas radicadas corresponde a casos relacionados con este tipo de retrasos.
En el mismo informe, la Defensoría del Pueblo destaca que la tasa de reclamos ante la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) se incrementó en un 34,2% entre 2024 y 2025, llegando hasta 685.000 reclamaciones, principalmente por medicinas incluidas en el Plan de Beneficios. Este conjunto de dificultades evidencia la importancia de intervenciones focalizadas como la del Fomag en Quibdó, donde se espera que el acceso al medicamento mejore para uno de los sectores más afectados.
¿Por qué se presentan tantas tutelas en Colombia por acceso a medicamentos?
Esta pregunta surge de las cifras destacadas por la Defensoría del Pueblo, que muestran cómo la entrega oportuna de medicamentos continúa siendo un obstáculo recurrente para la población, pese a los esfuerzos institucionales. El uso masivo de la tutela indica que muchos pacientes deben recurrir a mecanismos judiciales para asegurar el cumplimiento de sus derechos en salud.
Analizar las causas y consecuencias de este fenómeno resulta fundamental para comprender las falencias del sistema de salud y la necesidad de fortalecer mecanismos administrativos que permitan el acceso oportuno a medicamentos, evitando así la judicialización que, a la larga, sobrecarga tanto a los pacientes como a las entidades encargadas de la atención.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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