El presidente Gustavo Petro tiene una explicación (su explicación) para todo. Es tal la intensidad de trinos que emite en la red social X sobre cada cosa, sobre cada tema, que no solo da pie a que sus enemigos digan que no trabaja (o sea, que no gobierna), sino que siembra dudas en la sociedad por no aportar pruebas de lo que afirma. Este fin de semana, entre otras cosas, dijo que no se ha podido golpear a alias ‘Iván Mordisco’ porque ese jefe de la disidencia de las Farc EMC “compra los comandantes” de la Policía “que deben capturarlo”. “Así se escapa de los bombardeos”, “le avisan antes de cada bombardeo”. Si esa grave acusación es cierta, al primero que interpela es al propio mandatario.
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La razón es que un fracaso de las Fuerzas Armadas en el caso de alias ‘Iván Mordisco’, como en el de cualquier otro aspecto, es, primero que todo, un fracaso de su comandante en jefe, que es el presidente Petro. Si acusa a sus subalternos —a quienes, de paso, debe tener desmoralizados con este tipo de aseveraciones—, tiene que aportar de inmediato las evidencias, hacer las denuncias penales correspondientes, y los relevos necesarios en las diferentes fuerzas. Él es quien dispone de los oficiales. Acusar sin tomar medidas sería cohonestar su administración con las irregularidades y aun prevaricar por omisión. Con la acusación a los comandantes, el presidente Petro se da un tiro en el pie.
“Fuerzas Militares se han debilitado dramáticamente”
Pero hay, además, dos aspectos capitales de su propio Gobierno que el mismo presidente Petro pone en entredicho cuando acusa a los comandantes de no hacer nada por capturar o abatir a ‘Iván Mordisco’. Por un lado, confirma el debilitamiento, que se le atribuye al mismo mandatario, de las Fuerzas Militares, y particularmente el de las capacidades de inteligencia, que tanta falta están haciendo para dar con cabecilla criminal. Por otro lado, si hay oficiales venales en la fuerza pública, se corrobora la idea de que su administración tampoco ha sido capaz de enfrentar la corrupción, un flagelo que prometió combatir desde su campaña presidencial.
El presidente Petro es consciente de que las Fuerzas Armadas están debilitadas, pero, como es de esperarse, no admite que sea por culpa de su Gobierno. En el consejo de ministros de la semana pasada, dijo dos cosas delicadas: que la capacidad de la fuerza pública está en apenas 55 % de lo que debería ser, y que ese deterioro se ha dado en los últimos 15 años, restándole así responsabilidades a su administración y a su fracasada política de “paz total”, a la cual los analistas atribuyen el crecimiento y expansión de los grupos armados en el país. Se repite la constante que ha marcado al mandatario: la culpa siempre la tienen otros.
Con respecto a las afirmaciones del presidente Petro, el sociólogo, catedrático, escritor, periodista y cronista del conflicto en Colombia Eduardo Pizarro le dijo a El Tiempo que “las Fuerzas Militares se han debilitado dramáticamente bajo este gobierno […]. Lo que hemos vivido es una disminución del pie de fuerza, un debilitamiento de la capacidad aérea y un deterioro en el campo de los helicópteros, que son estratégicos para el conflicto armado interno. El balance es profundamente negativo y ese debilitamiento se ha producido fundamentalmente bajo este gobierno”. Y sobre lo del deterioro de los últimos 15 años, Pizarro agregó: “No en esos términos. Incluso si hubiera una tendencia previa, lo cierto es que se profundizó radicalmente bajo este gobierno”.
Por otra parte, a la purga de generales, especialmente de inteligencia, que marcó el inicio de su administración, se estaría sumando otro aspecto que advirtió Pizarro en el mismo medio: “Hoy estamos viendo una desmoralización profunda [en las Fuerzas Militares] porque muchos analistas plantean que algunos coroneles están ascendiendo a generales no por hoja de vida y méritos, sino por adhesión al partido de gobierno. […] Esa percepción es devastadora para una institución armada profesional. […] Hemos perdido en los últimos tres años un número enorme de generales con una experiencia acumulada muy alta, con hojas de vida intachables, y muchas veces han sido sustituidos por coroneles que no tenían méritos suficientes”.
Fuego amigo que proviene del mismo Gobierno
Esa suerte de mérito militante —que ya se le ha señalado al Gobierno de Petro por la manera como se asignan cargos en la administración pública por identidad ideológica con el jefe de Estado, y no por meritocracia— puede estar impidiendo que se den resultados contra alias ‘Iván Mordisco’. Pero hay razones más poderosas que señala Luis Felipe Vega Díaz, doctor en ciencia política de la Universidad de Leipzig, que afectan en general a las Fuerzas Armadas, como que “los altos mandos fueron depurados con la intención aparente de evitar resistencias o eliminar focos de perturbación, lo cual —al mismo tiempo— ponía en riesgo la gobernabilidad para el Ejecutivo y la realización de su proyecto de ‘Paz Total’”, escribió en el portal Razón Pública.
También señala, entre otras, la fata de confianza del alto gobierno en los mandos medios de las distintas fuerzas, como mayores y tenientes coroneles, encargados de la gestión directa del recurso humano; la indecisión y lentitud en las acciones militares para evitar los traumatismos jurídicos o el fuego amigo proveniente del mismo gobierno (como las afirmaciones de Petro según las cuales ‘Iván Mordisco’ “compra los comandantes”), y el aumento de las solicitudes de retiro de los rangos medios (mayores y tenientes coroneles) y de suboficiales de alta graduación como sargentos viceprimeros y primeros.
A todas esas circunstancias se suman otras operativas que enrarecen aún más el propósito de dar con ‘Iván Mordico’. De acuerdo con InSight Crime, la capacidad del delincuente para evadir a las autoridades responde a una combinación de factores geográficos, estrategia operativa y el apoyo de algunas comunidades en sus áreas de influencia. Su principal zona de movilidad se concentra en la Amazonía colombiana. “Allí, la densa selva ofrece refugio frente a operaciones militares, mientras que los ríos funcionan como corredores estratégicos para el tráfico de drogas y el desplazamiento de los combatientes”, dice este centro de pensamiento y medio de comunicación.
“A esta ventaja territorial se suma un esquema de seguridad altamente experimentado, compuesto por unos 50 guerrilleros con décadas de trayectoria en combate”, agrega el mismo medio. “En el núcleo, un grupo de confianza garantiza su protección y facilita desplazamientos rápidos. Un segundo anillo controla corredores estratégicos, ríos y puntos de abastecimiento. En un tercer nivel, una red de milicianos y colaboradores civiles cumple funciones de vigilancia, actuando como un sistema de alerta temprana en las zonas bajo influencia del grupo”.
Con todo, a alias ‘Iván Mordico’ las autoridades lo han dado por muerto al menos 15 veces en los último ocho años. En la medida en que sobreviva o no sea capturado, su nombre, de la misma forma que ha sucedido con otros delincuentes como ‘Tirofijo’, seguirá haciendo tránsito hasta convertirse en mito entre su soldadesca y acrecentará la vergüenza de unas tropas que no han podido dar con ese objetivo de alto valor, acusadas además por el presidente de venderse.
Si, en los cuatro meses que le quedan de Gobierno, Petro no consigue capturar o dar de baja a ‘Iván Mordisco’, quedará probado que no fue capaz de hacer la paz… ni la guerra, así en muchos escenarios haya presumido de que sabe cómo hacerla, quizá basado en su experiencia como militante del M-19, aunque varias figuras que destacaron en esa guerrilla han asegurado que el hoy presidente nunca tuvo una posición de mando ni responsabilidad y que no participó en acción bélica alguna. Por ahora, la única explicación que tiene Petro para no dar con el criminal es que este tiene comprados a los oficiales que lo persiguen, de los que el jefe de Estado es el máximo comandante.
Qué se sabe de la participación de Petro en una película
El presidente Gustavo Petro será el primer presidente en aparecer en una película. Ningún mandatario en ningún país del mundo usó su cargo para estar en un papel dentro de un filme, pero el mandatario colombiano sí lo hará. Se sabe que el presidente saldrá como un extra dentro de una de las escenas de la película que relata la historia del almirante Padilla, en la época de la descolonización, y que la película se graba con recursos público: una parte los entregó RTVC y la otra, el Ministerio de las TICS. Detrás de la película está la productora Valencia Producciones FX y hay varias personalidades del cine y la televisión colombiana involucrados en su realización. En total, la película tiene un contrato en el Secop firmado por casi 4 millones de dólares para su ejecución.
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