Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Ago 6, 2026 - 1:55 pm
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El gobierno colombiano, al iniciar en 2022, estableció como una de sus principales metas la construcción de un sistema educativo más incluyente y equitativo. Prometió cerrar diferencias históricas entre lo urbano y lo rural, y avanzar en la lucha contra el analfabetismo, enmarcándolo todo dentro de una visión de justicia social. Sin embargo, el balance al final del cuatrienio evidencia claroscuros: de los 24 indicadores definidos en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), 2 no alcanzaron siquiera una cuarta parte de cumplimiento y cerca de 12 no llegaron al 80%, una señal de que parte importante de las promesas quedó pendiente, según información citada por Sinergia.

Pese a las dificultades, el esfuerzo por aumentar la disponibilidad de colegios y ampliar la cobertura aparece como el logro más evidente. Una muestra clara es el incremento en la tasa de tránsito inmediato a la educación superior, que pasó del 43,06% al 47,91% entre 2023 y 2025, permitiendo que alrededor de 32 mil jóvenes adicionales ingresaran a la universidad de inmediato tras egresar del colegio, según datos del mismo PND. Este avance fue respaldado por estrategias como el Programa de Tutorías para el Aprendizaje y la Formación Integral (PTAFI) y el Sistema Educativo Indígena Propio (SEIP), que buscaron reforzar el aprendizaje y la permanencia en los últimos grados escolares.

Sin embargo, aunque la deserción escolar cayó al 3,4% en 2025 y la oferta pública en prejardín y jardín aumentó un 26% entre 2022 y 2025, la matrícula del sector no oficial cayó drásticamente y el descenso en transición, el único grado obligatorio en la educación inicial, resultó tan marcado que opacó el crecimiento de los otros niveles: se registró una caída del 18,2% en este grado, lo que influyó negativamente en la cobertura total de preescolar, que quedó en 38,8% para 2024, uno de los peores niveles recientes.

El propósito de cerrar brechas, tanto en calidad como en acceso, se ve reflejado en los resultados de las pruebas Saber 11, que mejoraron en promedio, pero al tiempo aumentaron las diferencias entre zonas rurales y urbanas (de 18,5 a 26,7 puntos desde 2014 hasta 2025), y entre colegios públicos y privados. Además, el avance en la alfabetización apenas alcanzó un 7,27% de la meta planteada, haciendo evidente que el crecimiento en infraestructura no se traduce necesariamente en una educación de mayor calidad.

En educación superior, aunque se avanzó en casi el total de los cupos prometidos, solo un 40% corresponden al aumento neto de matrículas efectivas en carreras técnicas, tecnológicas y universitarias atribuidas a la política gubernamental. El resto se explica por entidades con recursos aparte, como el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), lo cual matiza los logros en esta área.

En conclusión, el informe del Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana advierte que Colombia ha avanzado en construir y dotar espacios educativos, pero persiste el reto de transformar esa infraestructura en aprendizajes de calidad y en resultados tangibles que cierren las brechas sociales.

* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la educación en Colombia según el balance del PND?

De acuerdo con el balance del Plan Nacional de Desarrollo (PND), los desafíos más notables son cerrar las brechas de calidad entre lo rural y lo urbano, reducir la diferencia entre la educación pública y privada, y materializar avances reales en alfabetización y permanencia de los estudiantes. La cobertura ha mejorado en algunos niveles, pero los resultados en aprendizaje y calidad siguen mostrando grandes desigualdades y metas lejanas.

¿Qué significa el aumento de la tasa de tránsito inmediato a la educación superior en Colombia?

El crecimiento de la tasa de tránsito inmediato a la educación superior, que pasó del 43,06% en 2023 al 47,91% en 2025, indica que más bachilleres logran matricularse en programas técnicos, tecnológicos o universitarios inmediatamente después de graduarse. Sin embargo, este logro debe analizarse junto con la calidad y sostenibilidad de la matrícula, ya que parte de ese aumento proviene de modalidades virtuales o instituciones independientes del sector educativo tradicional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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