En un corto mensaje de Twitter, López contó que asumirá nuevamente como mandataria de los bogotanos, luego de haber viajado hacia Costa Rica por varios días con su esposa, la senadora Angélica Lozano.

Desde el primero de enero, cuando cumplió un año en el cargo, la alcaldesa comenzó su periodo de vacaciones y tenía previsto extenderlo hasta el 11 de enero, según el documento que le presentó a la Presidencia de la República.

Durante su ausencia, el secretario de Gobierno Luis Ernesto Gómez quedó encargado de la ciudad y fue él quien anunció a los habitantes de las localidades de Usaquén, Suba y Engativá que entrarían en una nueva cuarentena estricta.

Gómez tomó la decisión en compañía del secretario de Salud, Alejandro Gómez. Los reproches por la decisión se los llevó López, pues a muchos no les pareció coherente que se emitiera un decreto para un nuevo confinamiento mientras ella viajaba.

En especial porque una de las localidades que está bajo observación por el aumento de contagios en Chapinero, donde vive la alcaldesa y que podría ser una de las dos zonas que también necesitaría aislamiento.

Aun así, los dos secretarios recibieron el agradecimiento de López y el hasta hoy alcalde encargado, le respondió el mensaje:

En la publicación, la alcaldesa dejó ver que ya está de regreso en la ciudad, pues aplaudió los protocolos de bioseguridad del aeropuerto internacional El Dorado.

A López le quedaban tres días de vacaciones de esta semana y envió una carta a la Casa de Nariño para suspenderlos.

Aunque en su trino aseguró que asumirá presencialmente, no mencionó nada sobre el aislamiento obligatorio que debe cumplir como todos los pasajeros de vuelos internacionales. La alcaldesa tampoco aclaró si presentará la prueba negativa exigida por el Gobierno Nacional a los viajeros.

Sin embargo, el regreso de López estuvo marcado por días en los que se estuvo pidiendo su renuncia desde el Congreso y de muchos bogotanos reclamando por ausentarse en el segundo pico de la pandemia en Bogotá.

En especial porque las UCI en la ciudad ya rodean el 85 % de ocupación y por eso muchos le recordaron que eso es gracias a que no se instalaron las 5.000 unidades de cuidados intensivos que prometió en su momento.

Todo esto teniendo en cuenta que desde finales del mes pasado la capital comenzó a sentir los efectos de las celebraciones de fin de año. Solo este martes, Bogotá tuvo casi 6.000 casos y según las proyecciones de los expertos en salud, las cifras se van a mantener arriba justamente como resultado de las fiestas decembrinas.