Este martes se puso en marcha el nuevo ciclo de cuarentena por localidades en Bogotá, que se extenderá hasta el próximo 18 de enero en Suba, Usaquén y Engativá.

El aislamiento en esos sectores de la capital del país es estricto, por lo que solo en unas cuantas situaciones los habitantes que se encuentren allí podrán salir de sus hogares. Por ejemplo, está permitido desplazarse por las calles de su barrio para comprar alimentos, productos farmacéuticos, de salud, y de primera necesidad; también para pasear mascotas, si tiene que cuidar a adultos mayores, si se le presentó una emergencia o una situación de fuerza mayor, o también si trabaja en empresas que prestan servicios administrativos, operativos o profesionales de los servicios públicos y privados de salud.

Este martes, la Alcaldía anunció que instaló 12 puestos de control en los diferentes puntos de acceso vial a las tres localidades del norte y el oriente de la ciudad que estarán en cuarentena por dos semanas. El alcalde encargado de la ciudad, Luis Ernesto Gómez, precisó con los agentes de la Fuerza Pública que se encuentran en dicho puestos de control están controlando los movimientos tanto de vehículos como de personas.

Multa por violar cuarentena en Bogotá

En la misma rueda de prensa que ofreció esta mañana, Gómez, que está reemplazando durante esta semana a la alcaldesa Claudia López, confirmó el monto que deberán pagar los ciudadanos que no respeten el aislamiento estricto en Suba, Usaquén y Engativá.

“Las personas que incumplan las medidas de aislamiento obligatorio se exponen a un comparendo correspondiente a $ 932.000. Pero que no sea la sanción económica la que los haga cumplir la norma, que sea la consciencia del momento que está viviendo Bogotá”, expresó el secretario de Gobierno de la ciudad.

Cabe recordar que actualmente en toda Bogotá se está aplicando el pico y cédula, medida que estará vigente, en principio, hasta el próximo 15 de enero. Las personas que tengan cédula terminada en número impar, tendrán restricciones a la movilidad en los días impares, y lo mismo sucede con los ciudadanos que cuentan con un documento de identidad culminado en cifra par.

La multa para aquellos bogotanos que no respeten el pico y cédula puede oscilar entre los $ 523.000 y los $ 936.000.

Durante esta jornada también se conoció que a la administración distrital también le preocupa la propagación del coronavirus en las localidades de Chapinero y Kennedy, por lo que en los próximos días se revisará si es pertinente o no que estas se sumen a la cuarentena estricta.