La publicación la hizo la mandataria en la tarde de este martes citando un pronunciamiento del ministro de Defensa en el que dijo que se debía fortalecer a las instituciones militares del país y a la Policía Nacional.

Esto, para “hacerle frente al Eln, a las [disidencias de las] Farc y a todas las organizaciones criminales que reconocen la participación en recientes ataques terroristas en Bogotá y amenazan a la sociedad colombiana provechando la protección del régimen dictatorial de [Nicolás] Maduro”.

Carlos Holmes Trujillo añadió que en el país de debe apoyar a la Fuerza Pública porque sus hombres “mantienen las operaciones para combatir a estos narcoterroristas que huyeron de la justicia” para lucrarse del narcotráfico.

López citó esas palabras y lanzó una crítica al ministro en la que le preguntó si estaba reconociendo su fracaso en el cargo al permitir que organizaciones guerrilleras y criminales se instalaran en las ciudades capitales. Este fue su trino:

Horas más tarde llegó la respuesta del funcionario. Trujillo le dijo a la alcaldesa que “los verdaderos enemigos de Colombia” son esos criminales y que era deber del Estado acudir a las fuerzas legítimas para controlar sus acciones delincuenciales:

López también señaló que Trujillo estaba actuando como candidato presidencial, pues es una de las posibilidades del uribismo para los comicios del 2022.

Incluso, algunos analistas han reprochado que el ministro ha descuidado sus funciones por actuar como si estuviese en campaña y señalaron que ya tuvo una pelea con el senador Gustavo Petro en ese sentido, quien también se perfila para repetir como candidato presidencial.

Y justamente ese fue uno de los argumentos de Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático que quiso intervenir a favor del funcionario del Gobierno de Iván Duque:

Justamente, a Trujillo se le vio este martes prometiendo operativos para capturar a los disidentes de las Farc que se alejaron del Acuerdo de Paz y se rearmaron en la selva.

A ese grupo liderado por ‘Iván Márquez’, ‘el Paisa’ y ‘Jesús Santrich’, el Gobierno lo considera como una banda criminal llamada ‘Segunda Marquetalia’ y no como una guerrila con ideología política, como sí reconoce al Eln.