Escrito por:  Redacción Nación
Sep 2, 2026 - 6:28 am

Los celulares podrían tener los días contados dentro de las aulas y espacios escolares de Bogotá. La Secretaría de Educación del Distrito puso a consideración de la ciudadanía un proyecto de resolución que busca regular el uso de dispositivos electrónicos en los colegios oficiales y privados de la capital.

La iniciativa, denominada ‘(Re)conectarnos para aprender’, pretende establecer nuevas reglas para el uso de teléfonos celulares, tabletas, computadores y televisores en los niveles de educación inicial, básica y media.

(Lea también: Grados 10 y 11 podrían ser obligatorios en colegios: radican proyecto para cambiar educación)

El proyecto fue anunciado por la secretaria de Educación, Julia María Rubiano de la Cruz, y corresponde a la propuesta que, según había revelado El Tiempo, prepara la administración distrital para enfrentar el creciente uso de dispositivos entre niños, niñas y adolescentes.

Lee También

Uno de los principales cambios planteados consiste en una restricción general para el uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar.

La medida contempla las horas de clase, pero también los descansos y recreos. Además, estaría dirigida a los diferentes integrantes de la comunidad educativa, aunque se contempla una excepción para el uso institucional que hagan los docentes.

La propuesta parte de un diagnóstico realizado por la Secretaría de Educación entre 2025 y 2026, en el que participaron más de 14.000 integrantes de la comunidad educativa, entre estudiantes, familias y profesores.

Según los resultados citados por la entidad, los estudiantes de colegios bogotanos pueden pasar hasta nueve horas diarias frente al celular. Además, el 87 % manifestó tener un teléfono de uso personal y el 83 % reconoció utilizarlo habitualmente durante los descansos y la hora del almuerzo.

La situación también estaría llegando directamente a las aulas. El 82 % de los docentes consultados aseguró haber evidenciado que sus estudiantes utilizan el celular durante las clases para actividades como juegos, redes sociales y entretenimiento.

La propuesta no se limita a los teléfonos. La Secretaría plantea establecer tiempos máximos para el uso de otros dispositivos con pantalla, como computadores, tabletas y televisores. Los límites serían progresivos dependiendo de la edad de los estudiantes.

Así funcionaría la propuesta:

  • Menores de 3 años y prejardín: no se permitiría el uso de pantallas. Los colegios oficiales deberán retirarlas progresivamente de las aulas para priorizar el juego, el movimiento y la exploración.
  • Jardín, entre 3 y 4 años: máximo 30 minutos diarios, divididos en sesiones de hasta 10 minutos.
  • Transición, entre 4 y 5 años: máximo 30 minutos al día, en sesiones de hasta 15 minutos.
  • Primaria, de primero a quinto: máximo una hora diaria, acompañada de pausas activas y actividades presenciales.
  • Sexto y séptimo: máximo dos horas diarias, orientadas principalmente a investigación, trabajo colaborativo y ciudadanía digital.
  • Octavo a undécimo: no tendrían un límite de tiempo establecido y el uso quedaría sujeto a los objetivos pedagógicos del colegio y a la orientación de los docentes.

Las clases prácticas de Tecnología e Informática quedarían excluidas de los límites de tiempo.

¿Cuándo podrían utilizar el celular los estudiantes?

Aunque la propuesta plantea una restricción amplia, también contempla algunas excepciones.

El teléfono podría utilizarse cuando sea necesario como herramienta de inclusión o apoyo educativo, por ejemplo, para estudiantes que requieran ajustes razonables o mecanismos de comunicación asociados a una discapacidad.

También se permitiría por razones de salud, cuando exista la necesidad de realizar un monitoreo médico permanente y los padres o acudientes hayan informado previamente al colegio.

Una tercera excepción estaría relacionada con emergencias o situaciones excepcionales que puedan poner en riesgo la vida, la salud o la integridad física de algún integrante de la comunidad educativa.

El proyecto también diferencia entre utilizar el teléfono como elemento de entretenimiento y emplearlo con fines académicos.

A partir de octavo grado, los estudiantes podrían utilizar celulares dentro de actividades pedagógicas, siempre que exista una planificación previa, supervisión directa del docente y que el dispositivo esté relacionado con contenidos o plataformas académicas específicas. Esto no significaría que los alumnos tengan la obligación de llevar un teléfono al colegio.

En los grados inferiores, el uso estaría limitado a proyectos audiovisuales o iniciativas educativas y comunicativas previamente estructuradas.

¿Por qué Bogotá quiere limitar las pantallas?

La propuesta está relacionada con los resultados obtenidos por la Secretaría de Educación y con las conclusiones del Foro Educativo Distrital 2026, en el que participaron más de 83.000 personas a través de 397 espacios de discusión.

Según esos resultados, el 62,3 % de las comunidades participantes identificó dificultades importantes de atención, concentración, lectura y escritura asociadas con el uso de pantallas.

Además, el 45,3 % manifestó preocupación por situaciones relacionadas con ansiedad, desregulación emocional y alteraciones del sueño.

Otro dato que llamó la atención de la administración distrital es que el 73,6 % de los participantes pidió establecer reglas claras e inmediatas en los manuales de convivencia de las instituciones educativas.

En caso de que la resolución sea expedida en los términos planteados, los colegios tendrían seis meses desde su publicación para modificar sus Manuales de Convivencia o Pactos de Corresponsabilidad.

La propuesta establece que las consecuencias frente al incumplimiento de las reglas deberán tener un enfoque formativo, proporcional y restaurativo, además de respetar el debido proceso.

Es decir, la intención no sería establecer castigos automáticos, sino que las instituciones adopten medidas acordes con cada situación. La estrategia contempla además un componente dirigido a las familias.

La Secretaría de Educación invita a los padres y acudientes a regular voluntariamente el tiempo que los menores permanecen frente a pantallas en sus hogares, apoyándose en las recomendaciones que se entreguen a través de las Escuelas de Padres.

(Vea también: Jornada escolar en colegios públicos tendrían cambio por regla que pondría De la Espriella)

La administración distrital también plantea realizar una evaluación después de un año de implementación, con el propósito de determinar cuáles fueron los efectos pedagógicos y socioemocionales de las nuevas reglas.

Mientras tanto, la Dirección de Inspección y Vigilancia de la Secretaría tendría a su cargo el seguimiento al cumplimiento de la resolución y podría iniciar las actuaciones administrativas correspondientes cuando exista un incumplimiento que no esté justificado.

Por ahora, se trata de un proyecto de resolución que está abierto a comentarios, por lo que el texto y sus disposiciones podrían sufrir modificaciones antes de convertirse en una norma definitiva.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de nación hoy aquí.