La vida política de Armando Benedetti, actual ministro del Interior del presidente Gustavo Petro, estaría a punto de abrir un nuevo capítulo: su ingreso a la campaña presidencial de Iván Cepeda, que aspira a continuar el proyecto político del progresismo hasta el 2030.
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Así lo comunicó este martes la periodista Darcy Quinn, sin dar mayores detalles. La comunicadora, reconocida por lo bien informada que permanece, aseguró que el paso lo daría Benedetti entre marzo y abril próximos, lo que significa que no terminará con el presidente Petro su Gobierno y que habrá un nuevo ministro en el ya muy movido gabinete del mandatario.
Armando Benedetti dijo que consiguió $15.000 millones para campaña de Gustavo Petro
Benedetti es famoso por su capacidad de operador político, especialmente en la costa Caribe colombiana. Él mismo se atribuyó el triunfo de Petro en las elecciones presidenciales, al haber conseguido votos y recursos. Es famosa su declaración, en explosivas conversaciones con la hoy embajadora en el Reino Unido, Laura Sarabia, según la cual reunió 15.000 millones de pesos.
Eso salió a relucir cuando Benedetti le cobró a Sarabia, entonces jefe de gabinete, haberlo dejado esperando durante horas en una silla de Palacio de Nariño. “[…] Nadie me deja tirado tres horas ahí. Un man que hizo cien reuniones en una campaña política, un man que consiguió 15.000 millones… Y ahora… que busqué toda la plata y tú lo sabes más que nadie, pa’ que se fuera a los hoteles, para que se viniera para acá y todo lo demás”, le reclamó.
Con el triunfo de Petro en 2022, Benedetti fue nombrado embajador de Colombia en Caracas ante el régimen de Nicolás Maduro, con quien fue normalizando las relaciones entre los dos países. Pero aspiraba a más, y para eso le hacía requerimientos a Sarabia, que ostentaba el verdadero poder en el Gobierno. Las discrepancias entre los dos desataron uno de los más graves escándalos de la actual administración que dejó investigaciones que aún están en curso.
Ambos salieron del Gobierno, pero después fueron reencauchados por el presidente Petro. Benedetti fue nombrado embajador de Colombia ante la FAO en Roma, de donde regresó para se nombrado jefe de Despacho Presidencial, por breve tiempo, porque poco después alcanzaría el cargo al que aspiraba desde hace mucho tiempo: el de ministro del Interior.
El meteórico ascenso del político barranquillero y la obsesión del presidente Petro de mantenerlo a su lado, pese a sus escándalos personales, acusaciones de maltrato e investigaciones en la Corte Suprema de Justicia, despertaron una corriente de opinión según la cual debe saber mucho de la campaña y de la vida personal del mandatario que le impiden apartarlo.
La camaleónica trayectoria de Benedetti en la política colombiana ha hecho que le pongan el rótulo de vargasllerista, santista, uribista y últimamente petrista, porque ha tenido la capacidad de situarse muy cerca de donde se ejerce el poder. Y en todas esas toldas ha escampado con relativo éxito.
Los políticos poderosos han visto en él la capacidad que tiene de gestionar recursos y movilizar masas. Ahora, cuando el proyecto político del progresismo se juega su continuidad, el presidente Petro, sin apartarlo del todo, lo trasladaría a la campaña de Iván Cepeda.
Aún no es claro de quién sería la iniciativa: si del presidente Petro que se desprendería de uno de sus más cercanos colaboradores quizá pensando en reforzar la campaña de Cepeda (o tal vez hallando la manera de deshacerse de Benedetti), o de Benedetti siguiendo su muy afinado olfato político.
Allí, Benedetti comenzará un nuevo ciclo clientelar en el que, a cambio de impulsar la candidatura de Cepeda y de trabajar para que acceda, como Petro, a la Casa de Nariño, podría obtener un alto cargo o cuotas burocráticas en un eventual segundo gobierno del Pacto Histórico.
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