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El accidente aéreo ocurrido en el municipio de La Playa, Norte de Santander, en el que un avión de la aerolínea Satena se precipitó a tierra con quince ocupantes, sigue siendo motivo de investigación y conmoción en el país. La tragedia, que copó los titulares y la atención de la opinión pública, ha generado diversas hipótesis en torno a las posibles causas del siniestro. Las autoridades continúan indagando mientras la comunidad espera respuestas concretas que permitan comprender qué sucedió exactamente en la fatídica jornada.
En los primeros momentos posteriores al percance, una de las causas que cobró mayor relevancia fue la influencia del clima adverso en la zona del accidente. Testigos y habitantes de la región describieron el área como propensa a una densa niebla, un factor que, según relataron a medios de comunicación, afecta habitualmente la visibilidad y las condiciones de vuelo. Así, el factor meteorológico se posicionó como una de las líneas principales de investigación para los equipos técnicos responsables del caso, según la cobertura de El Colombiano.
No obstante, la pesquisa ha sumado otras hipótesis de igual o mayor complejidad técnica. Según declaraciones del coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones de accidente de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), en conversación con Blu Radio, existe la posibilidad de que una interferencia cibernética haya influido en el desarrollo del accidente. El coronel señaló que se evalúan dos formas de alteración tecnológica: una potencial interrupción de la señal de navegación, conocida como jamming, y una posible desviación en la ubicación percibida, denominada spoofing. Ambas situaciones implican la manipulación o bloqueo de señales satelitales esenciales para la navegación aérea. Bello, sin embargo, destacó que no hay conclusiones definitivas y que se mantienen todas las líneas abiertas de investigación.
El proceso investigativo ha logrado avances significativos con el hallazgo de las cajas negras de la aeronave, según confirmó la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas. El coronel Bello aseguró que actualmente se están descargando los datos grabados, procedimiento fundamental para reconstruir tanto la trayectoria de vuelo como las comunicaciones sostenidas durante el trayecto. Estas pruebas permitirán dilucidar con mayor claridad lo ocurrido.
En cuanto a la inspección física de los restos del avión, las autoridades identificaron que el aparato presentó un impacto ascendente, y no frontal. Esta característica ha sido subrayada como relevante, ya que podría indicar que los pilotos intentaron una maniobra final —llamada in extremis— para evitar colisionar con el terreno montañoso, en un esfuerzo desesperado por salvar la aeronave. No obstante, el coronel Bello enfatizó ante los medios que, hasta ahora, no existen evidencias de que se haya tratado de un atentado o de una interferencia ilícita que haya provocado intencionalmente el accidente.
El caso permanece bajo exhaustiva revisión por parte de las autoridades aeronáuticas y continúa despertando interrogantes sobre la seguridad aérea y los retos tecnológicos a los que se enfrenta la aviación nacional. La importancia de analizar todas las aristas, desde la meteorología hasta posibles vulnerabilidades tecnológicas, es fundamental para evitar tragedias similares en el futuro y restaurar la confianza de los viajeros.
¿Qué son el jamming y el spoofing en aviación?
En el contexto del accidente investigado, las autoridades mencionaron dos posibles formas de interferencia cibernética: el “jamming” y el “spoofing”. El jamming consiste en la interrupción o bloqueo deliberado de las señales de navegación satelital, lo que impide a las aeronaves recibir información crítica para ubicar su posición o comunicarse con torres de control. Por otro lado, el spoofing es una técnica que engaña a los sistemas de navegación haciéndoles creer que la aeronave está en una ubicación diferente de la real, lo que puede conducir a trayectorias erradas o situaciones peligrosas.
Comprender la diferencia entre estas dos modalidades de interferencia resulta esencial para contextualizar los riesgos que enfrenta la aviación en la actualidad. La posibilidad de que ocurran eventos de este tipo hace más compleja la tarea de garantizar la seguridad aérea, pues obliga a actualizar protocolos y sistemas para identificar y mitigar amenazas tecnológicas emergentes.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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