Gustavo Petro e Iván Cepeda son diferentes, pero en el estilo. Porque en sus ideas de izquierda y progresismo, y en la manera como conciben lo que debe ser el Estado son iguales. En distintos escenarios, durante su campaña, Cepeda ha insistido en que continuará la obra de Petro, y, cuando asegura eso, surge la pregunta sobre si lo hará también de la misma manera que el actual presidente, por ejemplo, con una altísima rotación de ministros, quizá la más grande en la historia reciente de Colombia.
Aún no hay certeza de por qué en sus cuatro años de gobierno el presidente Petro ha tenido 65 ministros y 134 viceministros, en las diferentes carteras del gabinete. Semejante rotación, que afecta directamente la ejecución de políticas y proyectos, se ha atribuido a la falta de liderazgo del mandatario. Si Cepeda, a quien no se le puede evaluar en liderazgo ni ejecución porque nunca ha tenido un cargo en la administración pública, le da continuidad a esa manera de gobernar de Petro, también tendrá dificultades para llevar a cabo sus planes.
Iván Cepeda no tiene carisma ni extraversión
Hasta ahora, como político y candidato presidencial, lo que se ha visto de Cepeda es que no tiene carisma, esa capacidad especial de algunas personas para atraer o fascinar. Su parquedad, introspección y frialdad le impiden tener, en principio, una comunicación inspiradora. Como candidato, llena plazas públicas, sí, pero muchos de esos asistentes son conducidos por pertenecer a sindicatos u organizaciones sociales. Ante ellos, Cepeda lee discursos sin despertar las emociones que, por ejemplo, aviva Petro por su oratoria encendida.
(Vea también: En medio de prohibición, Iván Cepeda estuvo en evento público; esto respondió su campaña)
A comienzos de este año, Jesús Ignacio Rivera Cano, psicólogo de la Universidad de Antioquia, magíster en Psicología de la Universidad CES, especialista en Psicología de la Universidad de San Buenaventura, y con formación en Psicología Contextual en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), publicó un interesante trabajo académico con el título ‘Configuración psicológica de la personalidad de Iván Cepeda Castro: un análisis desde la psicología política y el modelo de los Cinco Grandes’, en el que dedicó un espacio a comparar a Cepeda con Petro.
En la dimensión de extraversión (esa condición de la persona que se distingue por su inclinación hacia el mundo exterior, por la facilidad para las relaciones sociales y por su carácter abierto), “los dos líderes muestran diferencias marcadas que constituyen quizás el contraste más visible en sus estilos públicos”, escribió Rivera Cano. “Cepeda muestra una evaluación media-baja en extraversión, caracterizada por un tono mesurado y pausado, contención en la expresión emocional, un perfil mediático discreto, y la ausencia de búsqueda activa de visibilidad por visibilidad misma”.
Petro, en cambio, “muestra una evaluación alta en extraversión, caracterizada por un estilo comunicativo carismático, alta energía proyectada en las intervenciones públicas, búsqueda activa de visibilidad mediática, uso extensivo de las redes sociales para la comunicación directa con la ciudadanía”, agrega el psicólogo. Y cita al consultor político Gonzalo Araújo de Orza, que caracteriza a Cepeda como juicioso, metódico y paciente, “adjetivos que describen más típicamente a personas bajas en extraversión que a individuos altamente extrovertidos caracterizados como energéticos, entusiastas y orientados hacia la búsqueda de estimulación”.
Dificultades para crear lazos con subalternos
Aunque son diferentes en el estilo y carácter, Petro y Cepeda podrían tener otra cosa en común, distinta a sus ideas: las dificultades para crear lazos duraderos y estables con sus subalternos, que hagan que sus equipos se sientan comprendidos y respaldados. A Petro se le ha señalado a lo largo de su mandato la desconexión que ha tenido dentro del Ejecutivo con sus ministros (entre otras cosas, por filtros insalvables como el que representó en su momento Laura Sarabia), a los que incluso regaña en público, y en la administración con alcaldes y gobernadores que no son de su línea.
El presidente Petro ha empleado el recurso retórico de decir que a él lo que le importa es la conexión con ‘su’ pueblo. Si de aquí a que acabe su gobierno el mandatario no cambia más ministros, se podría decir que en los 1.460 días (cuatro años) de su administración tuvo 65 ministros. Y si se compara el número de días de la administración con la cantidad de ministros cambiados, se puede afirmar que esos ministros duraron, en promedio, un poco más de 22 días a cargo de una cartera.
En la historia reciente, Petro ha cambiado más ministros que, por ejemplo, Álvaro Uribe, que durante los ocho años de sus dos periodos tuvo 37; o que Juan Manuel Santos, que también en ocho años de dos periodos tuvo 61 ministros, y que Iván Duque, que en sus cuatro años tuvo 40. Nada se puede decir que lo que pudiera llegar a hacer Iván Cepeda, pero lo que sí es claro es que la izquierda, independientemente del carácter de sus dirigentes, parece tener una sola manera de hacer las cosas.
(Vea también: Ofrecen $ 50.000 para cargar pancartas en el cierre de campaña de Iván Cepeda)
Y esa manera, en lo que tiene que ver con el gabinete ministerial, se ha manifestado al menos de dos formas: se privilegian los perfiles militantes ideologizados, alineados con el proyecto político, sobre los técnicos y bien formados, y la muy baja tolerancia al fracaso. Los movimientos se han presentado marcados por las derrotas del Gobierno. Los ministros han terminado pagando los platos que rompieron en la Casa de Nariño.
Graves acusaciones a Juliana Guerrero y más miembros del Gobierno de Petro: habló alta funcionaria
Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual funcionaria del Gobierno, aseguró que hay más de 20 personas que están buscando desacreditarla con el presidente Gustavo Petro acusándola de varios hechos que ella no cometió, pero lo que sí hizo fue destapar una supuesta disputa interna de poder entre diferentes funcionarios o personas cercanas al presidente, como Juliana Guerrero y Carlos Carrillo, con quienes ella ha tenido una confrontación desde hace varios meses.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO