Por: El Colombiano

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Este artículo fue curado por Gustavo Arbelaez   Feb 9, 2026 - 11:59 am
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El precio de los alimentos que componen el tradicional “corrientazo” se ha convertido en un termómetro directo del encarecimiento del costo de vida en Colombia.

(Vea también: Alimentos, medicamentos y más productos que serán golpeados por arancel que Ecuador le puso a Colombia)

Este plato popular, basado en carbohidratos y proteína, subió $ 1.871 en el último año y hoy cuesta, en promedio nacional, $ 17.542. En términos reales, el alza fue de 10,7 % frente a los $ 15.671 que valía hace 12 meses.

En un ejercicio realizado por La República, con base en los datos del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario, Sipsa, del Dane, se revisaron los precios de los ingredientes que componen un ‘corrientazo’.

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Estos son arroz, chatas de res, papa, plátano, ensalada de lechuga, cebolla y tomate, fríjol o huevo y mora para el jugo, durante la última semana de enero de 2025, y se compararon con los de la misma semana de 2026.

Para ello, se promediaron los precios por kilogramo en las principales centrales mayoristas del país y luego se dividieron entre cuatro para estimar una porción individual de 250 gramos.

Finalmente, se sumaron los valores de cada alimento por porción para calcular el precio de un ‘corrientazo’ en ambos años.

En la revisión de los alimentos, el que registró el mayor aumento anual fue el plátano, con una variación de 35,1%. El precio de la porción de 250 gramos subió $250, al pasar de $460 en 2025 a $714.

El segundo alimento que más se encareció fue el fríjol bolón (servido como principio), con una variación de 26,7% tras un incremento de $915. Así, el precio de la porción de referencia pasó de $2.514 en enero de 2025 a $3.430 en el mismo mes de 2026.

La carne de res, en el corte chatas, registró la tercera mayor variación interanual, con un aumento de 13,9%. Una porción de 250 gramos pasó de costar $8.736 en la última semana de enero de 2025 a $10.147 en la misma semana de este año.

En contraste, el tomate, el huevo (referencia AA) y el arroz registraron precios más bajos al cierre de enero de 2026 frente a 2025. En conjunto, presentaron caídas de 18,1%, 15,4% y 11,3%, respectivamente, lo que dejó el precio de la porción de 250 gramos, a excepción del huevo, que se midió por unidad, en $853, $357 y $3.501.

David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, explicó que el incremento en el precio del plato obedece a la tendencia alcista de varios componentes del ‘corrientazo’.

Al revisar las contribuciones de los ingredientes que más aumentaron en el dato de inflación del mes pasado, los registros ya anticipaban el camino ascendente que han seguido estos precios.

Por ejemplo, la carne de res y sus derivados fue la quinta con mayor aporte al dato inflacionario y la primera dentro del grupo de alimentos.

En enero de 2026 registró una variación de 11,73% y aportó 28 puntos básicos a la inflación de 5,35% de ese mes. Un comportamiento similar se observó en el plátano, que presentó una variación de 23,79% y contribuyó con 0,09 puntos porcentuales a la inflación de enero.

Los corrientazos dependen en altísima proporción del incremento del salario mínimo. Era previsible que los precios subieran; sin embargo, en mi opinión, el alza del ‘corrientazo’ es ligeramente mayor a la esperada para 2026. Esto tendrá un impacto directo en el consumo diario de los colombianos”, afirmó el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo.

Al respecto, el informe de Política Monetaria del Banco de la República señaló que los costos laborales que incidirán en los precios de los bienes y servicios de la canasta también estarán influenciados por la implementación de la reforma laboral, en particular por ajustes como los recargos nocturnos y las horas dominicales.

Ahora bien, se espera que el IPC de alimentos no siga la misma tendencia del IPC de servicios, y que muestre una desaceleración hasta 5,6% al cierre del año y 3,1% en 2027.

No obstante, algunos productos seguirían ejerciendo presión al alza, entre ellos el arroz, el aceite y las carnes, debido a mayores costos internacionales de los insumos.

(Lea también: “Decretar un aumento del mínimo por encima del 23% agravó un incremento significativo de inflación”)

“La senda de pronóstico de los alimentos tiene asociada una alta incertidumbre, ya que la variación de sus precios depende tanto del comportamiento de su producción y distribución como de la tasa de cambio y de choques climáticos, factores que le imprimen una elevada volatilidad”, señaló el Emisor.

Corficolombiana prevé que el ritmo de los precios de los alimentos en el primer trimestre del año estará marcado por los aumentos en frutas frescas, hortalizas, plátanos y papas.

En contraste, el IPC de alimentos procesados registraría un leve incremento, en un entorno de desaceleración de los costos de producción de la industria alimentaria y apreciación del peso.

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