Este viernes, la Junta Directiva del Banco de la República se reunirá en una sesión determinante para el rumbo macroeconómico del país, pues podría devolver la tasa de interés a un nivel no visto desde abril de 2024.
Tras haber incrementado la tasa de intervención en 75 puntos básicos en junio hasta el 12 %, el mercado financiero anticipa que el endurecimiento monetario continuará como respuesta a una inflación que no cede y que se aleja del rango meta.
(Vea también: Golpe para Petro: fallo deja que Banco de la República decida futuro de tasas sin el Gobierno)

Las principales mediciones de expectativas coinciden en que el emisor optará por un incremento adicional. Según la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo y la bvc, la mayoría de los expertos prevé que la tasa de intervención suba al 12,50 % este mes y que se mantenga en ese nivel hasta finales de año.
Esta visión es respaldada por la Encuesta mensual de expectativas del Banco de la República, donde las apuestas por un aumento de 50 puntos básicos (pb) son generalizadas, situando el indicador en el mismo 12,50 % para la sesión del 31 de julio.
Por su parte, la Encuesta ANIF revela que el 66,7 % de los analistas consultados (21 entidades locales e internacionales) espera un alza de 50 pb y, de hecho, recomiendan que se tome dicha decisión. El centro de pensamiento también respalda esta postura en sus propios cálculos.

Al respecto, Deutsche Bank, que reafirmó su cálculo de un alza de 50 pb, argumentó que el banco central aún tiene margen de maniobra para endurecer aún más la política monetaria dado que la economía colombiana ha mostrado un desempeño sólido recientemente, según el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) de mayo (+4,1 %).
Sin embargo, a pesar del consenso general, existen matices importantes en las proyecciones de los centros de análisis para lo que resta del año. En la Encuesta ANIF, por ejemplo, aparecen tres entidades cuya estimación es un ajuste al alza de 75 pb, mayor al esperado por el promedio.
Una de estas es Bancolombia, cuyo equipo de investigaciones está más inclinado a ver un de tasas hasta el 12,75 %. De hecho, plantea que el foco de la discusión de la política monetaria dejaría de estar en el nivel del indicador y pasaría a concentrarse en la duración de una postura contractiva.
Sin embargo, para otros actores hay expectativa de que los movimientos al alza continúen. Así, el Banco Itaú proyecta un techo del 13 % en la tasa de referencia para final del año.
(Lea también: Dólar está en $ 3.200 y lanzan crédito para que se aproveche la caída en Colombia)

Efecto en empresas y hogares
El mantenimiento de tasas elevadas busca controlar la inflación, pero conlleva desafíos directos para la economía real, según un informe de KPMG en Colombia.
Para los hogares, este escenario se traduce en un encarecimiento de los créditos de consumo, tarjetas de crédito y préstamos de vivienda, lo que obliga a las familias a ser más selectivas y aplazar decisiones de gasto de mayor valor.
En el sector empresarial, el impacto es igualmente significativo. Las compañías enfrentan mayores costos en sus líneas de capital de trabajo y obligaciones a tasa variable, lo que «reduce el margen para operar, invertir, contratar o expandirse», de acuerdo con Fabián Echeverría, socio risk consulting de KPMG en Colombia.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO