La inteligencia artificial ha comenzado a cambiar la forma en que las personas trabajan, estudian, compran y se relacionan con empresas y entidades públicas. Sus beneficios en productividad, automatización y acceso a información son cada vez más visibles, pero junto con esa transformación también crece una preocupación: qué empleos podrían perder demanda a medida que estas herramientas sean capaces de realizar más tareas.
En Colombia, esa discusión ya tiene un mapa. La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) presentó el informe técnico de alerta temprana Inteligencia artificial, adaptabilidad y reconversión laboral, una hoja de ruta que analiza cómo la tecnología podría transformar el mercado laboral de las 32 ciudades capitales del país.
El documento identifica 10 grupos ocupacionales que estarán entre los primeros en sentir la transformación, con horizontes que en algunos casos comienzan desde 2027. Sin embargo, hay una precisión fundamental: el estudio no afirma que esas profesiones vayan a desaparecer. Lo que mide es qué tan expuestas están las tareas de cada ocupación a la inteligencia artificial y si existe capacidad para complementarlas con tecnología. De hecho, Asocapitales advierte expresamente que el 48,1 % de exposición a IA no significa que ese mismo porcentaje de empleos esté en riesgo de desaparecer.
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Estos son los 10 trabajos que más cambiarían con la inteligencia artificial
La matriz elaborada por Asocapitales organiza los grupos según el mecanismo mediante el cual la IA puede modificar sus tareas, el horizonte estimado y la respuesta que debería darse a los trabajadores. Los horizontes son rangos de adopción esperada en Colombia, no fechas en las que una tecnología vaya a estar disponible por primera vez:
1. Agentes de contact center y BPO de primer nivel
Este es uno de los grupos que aparece con mayor anticipación. Los asistentes virtuales pueden resolver consultas estándar de voz y chat, reduciendo el volumen de casos que llegan a los trabajadores humanos.
El informe ubica el ajuste fuerte entre 2027 y 2030 y plantea una reconversión prioritaria hacia la atención de casos complejos y la supervisión de bots. El impacto se concentraría especialmente en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Manizales y Pereira.
2. Auxiliares administrativos, digitadores, archivo y correspondencia
La IA puede extraer, clasificar, registrar y responder documentos, mientras que los flujos documentales pueden ser gestionados mediante agentes tecnológicos.
El horizonte también está entre 2027 y 2030. Asocapitales considera prioritaria la reconversión de quienes puedan pasar de ejecutar tareas repetitivas a configurar y controlar los flujos automatizados. Este grupo está presente en todas las capitales, con una mayor concentración en las grandes ciudades y en el empleo público.
3. Auxiliares contables, de nómina y teneduría
La conciliación, el registro y la liquidación son tareas que pueden automatizarse progresivamente. El espacio de mayor valor quedaría en el análisis y la asesoría.
Para este grupo, el horizonte señalado es 2027-2031, pero la respuesta recomendada es principalmente la adaptación, no necesariamente el cambio de ocupación. El impacto tendría especial peso en Bogotá, Medellín, Cali y Bucaramanga.
4. Cajeros, personal transaccional del comercio y televentas
Los cambios en autoservicio, pagos digitales, comercio electrónico y sistemas de recomendación pueden reducir la necesidad de determinadas tareas transaccionales y de venta por catálogo.
El informe proyecta un horizonte de 2028 a 2032 y considera prioritaria la reconversión en este grupo. El fenómeno tendría mayor peso en ciudades donde el comercio representa una parte importante del empleo, como Cúcuta, Pasto, Ibagué, Sincelejo y Montería.
5. Operación bancaria y de seguros estándar
Las labores de back office financiero también aparecen entre las ocupaciones expuestas. Procesos como trámites de pólizas y desembolsos pueden pasar progresivamente a flujos apoyados por IA.
El horizonte estimado es 2028-2032, aunque la recomendación es adaptar a estos trabajadores hacia funciones de análisis de riesgo y asesoría. Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga concentran buena parte de este tipo de empleo.
6. Asistentes jurídicos, revisión documental y tramitadores
La IA puede encargarse de documentos estándar y apoyar la búsqueda de jurisprudencia, mientras el criterio profesional continúa siendo determinante.
Por eso, para este grupo el informe plantea adaptación prioritaria entre 2028 y 2032, con una mayor valoración del criterio profesional. El impacto se concentra en capitales con una alta densidad de actividades jurídicas, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali, Tunja y Popayán.
7. Funcionarios de ventanilla y trámites en el Estado
La automatización de trámites puede reducir la función de ventanilla y buena parte de la tramitación manual. El horizonte estimado está entre 2029 y 2033, dependiendo de la velocidad con la que las entidades públicas adopten estas herramientas.
La recomendación es primero una adaptación interna y, según el caso, una reubicación hacia funciones de análisis, fiscalización y servicio. Este punto es especialmente relevante para ciudades donde el Estado es el principal empleador formal, entre ellas Tunja, Popayán, Florencia, Quibdó y Riohacha.
8. Redacción, diseño y producción creativa estándar
La generación automática de contenido también alcanza actividades relacionadas con redacción, diseño, producción creativa estándar y labores manuales de pauta.
El informe ubica este proceso en 2028-2032 y plantea adaptación prioritaria: la IA puede desplazar parte del volumen básico, pero las capacidades creativas y de criterio pueden fortalecerse con su utilización. El grupo tiene particular concentración en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.
9. Programación junior y desarrollo básico
Los programadores que realizan tareas iniciales también aparecen en el mapa. El informe señala que los agentes de código pueden completar tareas de desarrollo cada vez más largas, en un contexto en el que su capacidad se está acelerando.
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El horizonte planteado es 2028-2032 y la respuesta recomendada es la adaptación, incorporando agentes de código desde las primeras etapas del trabajo. Bogotá y Medellín concentran actualmente este tipo de actividad, aunque el fenómeno empieza a extenderse a otras capitales.
10. Conducción y despacho
En este caso el proceso es mucho más largo. El despacho podría transformarse entre 2029 y 2033, mientras que la conducción autónoma aparece en un horizonte de 2034 a 2041.
La propuesta es adaptar primero las funciones de despacho y contemplar una reconversión de largo plazo para la conducción. El grupo está presente en todas las capitales y constituye una de las ocupaciones urbanas con mayor participación masculina.
La inteligencia artificial no afectaría únicamente a quienes pierdan su empleo
El tamaño del desafío se entiende mejor al revisar la medición laboral de Asocapitales. En las 23 principales ciudades y áreas metropolitanas, 48,1 % de los ocupados trabaja en ocupaciones con alta exposición a la IA.

De ese universo, 2.755.785 personas, equivalentes al 22 % de los ocupados, están en empleos de alta exposición y alta complementariedad. Es decir, son trabajadores que podrían beneficiarse de la IA si aprenden a utilizarla dentro de su ocupación.
En contraste, 3.272.379 personas, el 26,1 %, están en ocupaciones de alta exposición y baja complementariedad. Este es el grupo considerado más vulnerable y prioritario para procesos de reconversión.
El informe también muestra que la situación ha cambiado entre 2021 y 2025: la proporción de ocupados beneficiados cayó de 27,5 % a 22 %, mientras que la de los considerados vulnerables aumentó de 24,5 % a 26,1 %.
Bogotá aparece como la ciudad con mayor proporción de ocupados vulnerables por la inteligencia artificial
El riesgo tampoco está distribuido de la misma manera entre las ciudades. Bogotá registra la mayor proporción de ocupados en la categoría de alta exposición y baja complementariedad, con 28,7 %. Le siguen Manizales y su área metropolitana, con 27,9 %, y Cali y su área metropolitana, con 26,6 %, frente a un promedio de 26,1 % para las 23 ciudades y áreas metropolitanas.
El informe señala que las grandes aglomeraciones concentran simultáneamente una elevada cantidad de empleos formales de oficina y una infraestructura más amplia de universidades, empresas y talento digital, por lo que enfrentan un riesgo de volumen, pero también tienen mayores herramientas para responder.
El calendario planteado por Asocapitales ubica los próximos años como una ventana decisiva. Para 2027, el informe espera que comiencen a hacerse visibles los primeros ajustes de plantilla, particularmente en contact centers y back office de grandes empresas.
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Entre 2028 y 2029, el ajuste podría generalizarse en el sector formal, con agentes capaces de ejecutar procesos completos de oficina. Para 2030-2034, el estudio proyecta la consolidación de un nuevo mapa económico urbano.
La advertencia más importante, sin embargo, es que no se trata simplemente de sustituir personas por máquinas. Asocapitales plantea dos caminos: adaptar a quienes pueden permanecer en sus ocupaciones y reconvertir a quienes enfrenten una pérdida estructural de demanda.
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