El astro argentino escribió otro capítulo histórico en los Mundiales. Su gol frente a Austria lo dejó como el futbolista con más anotaciones en la historia del torneo.
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Cuando Lionel Messi llegó a Alemania 2006 era una joven promesa que apenas comenzaba a abrirse camino en la élite. Veinte años después, en el Mundial 2026, ese mismo futbolista acaba de adueñarse de uno de los récords más emblemáticos que existen en el fútbol.
El capitán argentino marcó frente a Austria y alcanzó una cifra que ningún otro jugador había conseguido en la historia de las Copas del Mundo. Con esa anotación llegó a 17 goles mundialistas y dejó atrás al alemán Miroslav Klose, quien durante años ocupó en solitario la cima de la clasificación histórica.
La marca cayó apenas unos días después de que Messi igualara el registro gracias al triplete que firmó en el estreno de Argentina ante Argelia. Aquella noche alcanzó los 16 tantos; esta vez, dio el salto definitivo hacia un lugar exclusivo.
Un récord construido a lo largo de seis Mundiales
La dimensión del logro va mucho más allá del número. Messi no alcanzó la cima en un solo torneo, sino a través de una trayectoria que se extendió por dos décadas y seis Copas del Mundo.
Su historia goleadora comenzó en 2006, cuando anotó ante Serbia y Montenegro. Luego llegaron los goles de Brasil 2014, certamen en el que cargó con el peso ofensivo de Argentina y encontró el arco frente a Bosnia y Herzegovina, Irán y Nigeria.
En Rusia 2018 volvió a aparecer contra los nigerianos, mientras que en Qatar 2022 protagonizó la campaña más brillante de su carrera mundialista. Allí marcó siete veces y lideró a la Albiceleste hacia el título que completó su palmarés.
Ahora, en Norteamérica 2026, el rosarino sigue ampliando una historia que parecía haber alcanzado todos los límites posibles.
De alcanzar a Klose a superarlo en cuestión de días
Antes del duelo con Austria, la conversación giraba alrededor de la posibilidad de igualar o superar la marca del alemán. Sin embargo, el debate duró poco.
Tras empatar el récord en la primera presentación de Argentina, Messi necesitó apenas un nuevo partido para convertirse en el dueño absoluto de la estadística más codiciada entre los goleadores mundialistas.
El dato cobra aún más valor por el contexto. A los 39 años, el capitán argentino continúa siendo determinante en el máximo escenario del fútbol y mantiene intacta su influencia en una selección que vuelve a figurar entre las candidatas al título.
Mientras el Mundial 2026 sigue su curso, la cuenta también continúa abierta. Cada partido representa una nueva oportunidad para ampliar una marca que ya es histórica y que, hasta hace poco, parecía reservada para siempre a Miroslav Klose.
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