El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
El lenguaje, mucho más que un simple instrumento de comunicación, ejerce una influencia profunda en la percepción que se tiene sobre la igualdad de género. No es una exageración: las palabras que se utilizan pueden reforzar estereotipos y hacer invisibles a ciertos grupos, afectando la forma en que la sociedad concibe los roles de hombres y mujeres. Así lo demuestra la evidencia citada en una charla TED titulada “Suma, no restes”, donde se abordó cómo desde la infancia se transmiten mensajes distintos a niños y niñas. A ellas se les orienta hacia el cuidado con muñecas, mientras que a ellos se les incentiva hacia la ciencia y la tecnología mediante juegos de construcción. Estos pequeños gestos ayudan a formar estereotipos de género, marcando el rumbo en decisiones educativas y profesionales, tal como se explica en el análisis presentado por El Espectador.
La investigación académica respalda esta idea. Según los autores Pérez y Tavits, quienes realizaron un experimento en Estonia con 1.200 participantes bilingües, el idioma que carecía de género gramatical fomentó actitudes más favorables hacia la igualdad de género. El estudio comparó respuestas en estonio, que no distingue género gramatical, con ruso, que sí lo hace, y los resultados revelaron diferencias significativas en la percepción de género. Esto refuerza la idea de que las elecciones lingüísticas no son neutrales.
Esta influencia se manifiesta igualmente en el ámbito laboral. Un estudio reciente que abarcó a más de 5.600 personas en cinco países latinoamericanos evidenció que el uso de lenguaje inclusivo o neutral en las ofertas de empleo aumenta el interés de las mujeres en cargos históricamente masculinizados, sin afectar negativamente la participación masculina. Por tanto, la selección de las palabras en las convocatorias laborales puede ensanchar o reducir las oportunidades profesionales según el género.
El debate reciente en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) sobre el término “niñas” frente a “niñez”, expuesto por El Espectador, ilustra lo relevante que es nombrar explícitamente a las niñas en las políticas públicas. La ley colombiana reconoce la importancia de diferenciar niños, niñas y adolescentes, incorporando la perspectiva de género y exigiendo el reconocimiento de desigualdades específicas. Invisibilizar a las niñas en el lenguaje equivale a invisibilizar sus problemas y necesidades, un obstáculo real para cerrar las brechas de género presentes en diferentes ámbitos de la vida social.
¿Por qué es importante emplear lenguaje inclusivo en políticas públicas para niñas y mujeres?
El uso de lenguaje inclusivo en las políticas públicas permite visibilizar y reconocer las desigualdades que enfrentan niñas y mujeres. Según lo expuesto por El Espectador, solo identificando explícitamente a estos grupos se pueden diseñar intervenciones efectivas para reducir las brechas de género, ya que las necesidades no siempre son iguales a las de los niños o los hombres.
¿Cómo afecta el lenguaje la percepción de roles de género en la infancia?
La selección de palabras desde temprana edad condiciona cómo niños y niñas perciben sus propios roles en la sociedad. De acuerdo con la charla TED y el análisis de El Espectador, estos mensajes lingüísticos se acumulan y terminan influyendo en la educación, las profesiones elegidas y las oportunidades futuras, consolidando estereotipos que dificultan la igualdad de género.
*Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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