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Este artículo fue curado por pulzo   Oct 5, 2026 - 1:47 pm
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El impacto psicológico tras un terremoto puede perdurar mucho más allá del momento en que la tierra dejó de moverse. De acuerdo con Ana María Infante, psicóloga clínica entrevistada por 90 Minutos para la sección de mente sana, después de una experiencia sísmica muchas personas quedan con secuelas emocionales como temor, ansiedad y una atención constante ante cualquier vibración o cambio en el ambiente. La especialista explicó que es frecuente sentir un aumento en la intensidad de los latidos del corazón o malinterpretar el movimiento de objetos, como una lámpara, como si fuera señal de otro temblor. Estas reacciones forman parte de un estado de alerta que se activa ante el recuerdo del evento traumático y cuya función es proteger al individuo, aunque puede alterar su bienestar cotidiano.

La experta subrayó la importancia de “hacer una pausa y revisar si aquello que se está percibiendo corresponde realmente a una situación de riesgo o si está relacionado con el estado de alerta que permanece después de la experiencia”. Es decir, se debe diferenciar entre un peligro real y la reacción emocional ligada al trauma. Infante aclaró: “Acá lo importante es que podamos entender cómo funcionamos. He empezado a ver ahora con semanas después cómo está este temblor, que aunque no esté temblando la tierra, el cuerpo está mucho más alerta y está mucho más atento”.

La recuperación de la cotidianidad puede tomar tiempo y varía en cada individuo. Retomar actividades académicas o laborales no necesariamente indica que la persona esté bien. Infante considera fundamental no minimizar lo ocurrido, sino reconocer el impacto real en la vida de cada persona. El acompañamiento de amigos y familiares es clave, pues contar con una red de apoyo facilita la reconstrucción del sentimiento de seguridad y el retorno a las rutinas diarias.

El proceso implica abrir espacios de conversación empática, preguntar cómo se sienten las personas afectadas y estar atentos a comportamientos o cambios inusuales. Infante señaló que la nueva cotidianidad puede ser diferente y recomienda “pedir ayuda, reconocer nuestras necesidades y saber por el momento en el que estamos pasando para decir esto no lo estoy pudiendo hacer solo o sola”. Ante situaciones persistentes o que afectan la vida normal, buscar apoyo profesional resulta aconsejable, según la psicóloga.

¿Cuáles son los efectos mentales que puede dejar un terremoto en las personas?

De acuerdo con la psicóloga Ana María Infante, algunas personas pueden experimentar ansiedad, temor continuo, sobresalto ante cualquier movimiento y una vigilancia excesiva tras el terremoto. Estos efectos pueden incluir interpretaciones exageradas de estímulos cotidianos, como sentir que un simple movimiento de una lámpara es otro temblor. El estado de alerta prolongado es normal, pero debe ser observado si afecta la funcionalidad diaria.

¿Qué tipo de apoyo psicológico se recomienda después de un terremoto?

Según Infante, el acompañamiento de familiares y amigos a través de la conversación empática y el reconocimiento de las emociones es fundamental. Además, recomienda estar atentos a cambios en el comportamiento y buscar ayuda profesional si el temor, la ansiedad o la incapacidad para retomar la vida cotidiana persisten por un tiempo prolongado, priorizando siempre espacios de apoyo y diálogo.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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