Por: El Espectador

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Este artículo fue curado por pulzo   Sep 13, 2026 - 10:55 am
Visitar sitio

En la novela de ciencia ficción ‘Memorias encontradas en una bañera’, publicada en 1961 por Stanislav Lem, el autor plantea un inquietante escenario: la destrucción absoluta del conocimiento escrito tras la aparición de una sustancia capaz de desintegrar el papel. Así, la humanidad queda reducida a recomponer su entendimiento del mundo a través de los escasos fragmentos que sobreviven. Esta imagen resulta poderosa al compararse con la propia experiencia contemporánea, donde el conocimiento parece también reducido a fragmentos dispersos y evocaciones vagas presentes en redes sociales, memes y noticias, sin la solidez de certezas pasadas. Este sentido de pérdida y reconstrucción constante caracteriza nuestro presente, donde la sensación de relatividad y fluidez reemplaza antiguas verdades inamovibles.

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche, en su emblemática obra ‘Así habló Zaratustra’, puso de relieve esta falta de certezas duraderas y la complejidad inherente al pensamiento moderno. Aunque el texto es conocido por su densidad y simbolismo, marcó la vida intelectual de Colombia por décadas. Sin embargo, como señala el análisis, la lectura filosófica no solo enfrenta el escollo de textos difíciles, sino también la enseñanza institucionalizada que a menudo propone un regreso idealizado hacia los clásicos. Según el planteamiento de Richard Rorty en ‘La Filosofía como Política Cultural’, la filosofía debe ser entendida como un género propio de tiempos de transición, no como un refugio de obligaciones inmutables. Esta perspectiva, desarrollada en la obra, subraya que los modelos clásicos dejaron de responder a las necesidades actuales y que hoy el pensamiento se vuelca, más bien, sobre los fragmentos y nuevas formas de relación consigo mismo y los demás.

En este escenario, vivir sin certezas se vuelve especialmente arduo y es la filosofía, leída como un recurso para afrontar la incertidumbre, la que cobra renovado protagonismo. Autores como Georg Simmel, Albert Camus y Zygmunt Bauman analizan cómo la rapidez del cambio y la abstracción marcan la experiencia contemporánea: la ‘modernidad líquida’ de Bauman, por ejemplo, describe un mundo donde la adaptación veloz es la única constante. Por su parte, Byung-Chul Han aporta perspectivas sobre el agotamiento y la fugacidad de las relaciones. Estos pensadores, junto a la reflexión de Danilo Cruz Vélez, muestran que la filosofía, al invitar a la ralentización y el cuestionamiento, sigue siendo crucial. Incluso cuando resulta compleja, es justamente esa dificultad la que enriquece el diálogo y propicia la articulación de sentido en medio del vacío moderno.

¿Cómo la filosofía ayuda a adaptarse a los tiempos de transición contemporáneos?

La filosofía proporciona herramientas para reflexionar sobre la incertidumbre y los cambios rápidos del presente. Según los análisis de Bauman, Han y otros pensadores mencionados, el pensamiento filosófico invita a cuestionar las bases de la existencia, ralentizar la comprensión y encontrar sentido en medio de la fluidez moderna. Así, la filosofía sigue siendo relevante al ofrecer un espacio para imaginar modos de vida con significado, a pesar de la falta de certezas colectivas.

¿Qué significa el concepto de ‘modernidad líquida’ según Zygmunt Bauman?

La ‘modernidad líquida’ es una expresión introducida por el sociólogo Zygmunt Bauman, quien describe una sociedad marcada por cambios vertiginosos y relaciones flexibles, donde nada es estable ni permanente. El texto sugiere que, en este contexto, adaptarse y cambiar son requisitos continuos, lo que plantea retos para encontrar sentido y estabilidad en la vida cotidiana.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de vivir bien hoy aquí.