La difusión de una fotografía en redes sociales encendió nuevamente la controversia sobre el empleo de caninos en la vigilancia privada nacional. En esta ocasión, el centro comercial Unicentro de Bogotá fue blanco del señalamiento debido a la aparición de un perro con evidente delgadez que se indicó que estaba en ese establecimiento.
Ciudadanos y diversas asociaciones protectoras de animales manifestaron su rechazo inmediato ante la impactante evidencia visual. El hecho trascendió el pasado 30 de abril mediante un señalamiento público hecho por una plataforma defensora en la red social X.
Señores @UnicentroBogota, nos comparten la triste realidad de los perritos que prestan servicio de “seguridad” en el centro comercial. Este perrito se encuentra visiblemente desnutrido, en los huesos y con un estado de salud deteriorado 💔
Primero, un usuario publicó la fotografía de un perro perteneciente a la raza belga malinois. Según el relato ciudadano, este animal cumple funciones de seguridad dentro de las instalaciones del complejo comercial ubicado en el norte de la capital.
“Este es el estado en que mantienen a uno de los perros de seguridad del centro comercial, está en los huesos”, afirmó el autor de la publicación original. El usuario también solicitó la intervención de las autoridades locales competentes hoy mismo.
La Plataforma por los Animales Alto reaccionó con rapidez y compartió la imagen para ampliar el alcance del reclamo. Esta organización aseguró que el canino se encontraba “visiblemente desnutrido, en los huesos y con un estado de salud deteriorado”.
El diario El Tiempo indicó que, hasta el momento, no ha habido respuesta oficial del centro comercial Unicentro sobre este incidente ocurrido en abril de 2026. Tampoco existe una confirmación pública que aclare el estado de salud actual del perro o su paradero dentro de la operación.
Este caso coincide temporalmente con un proyecto de ley que lidera la senadora Esmeralda Hernández en el Congreso. La iniciativa busca prohibir definitivamente el uso de perros en labores de vigilancia y seguridad privada en todo el territorio colombiano.
La Plataforma Alto radicó esta propuesta legislativa junto a otras organizaciones defensoras del bienestar animal. Los promotores de la norma explicaron que la iniciativa responde a las constantes denuncias sobre las malas condiciones de estos caninos trabajadores.
“Pedimos su rápido agendamiento y debate”, manifestaron los integrantes de la organización protectora. Ellos consideran urgente detener el uso de animales para vigilancia y en escenarios donde su integridad física y emocional corre riesgos permanentes por las extensas jornadas.
Dicha asociación cuestionó la ética de utilizar seres sintientes en tareas de vigilancia urbana. Alto exigió garantías reales para la alimentación, el descanso y la atención veterinaria de los animales que trabajan en el sector de seguridad.
¿Cómo usan los perros de vigilancia las empresas de seguridad en Colombia?
La empresa Alpha Seguridad Privada suministra el personal y los caninos para este complejo comercial bogotano. Esta compañía define su modelo de trabajo bajo el concepto de binomios caninos, integrados por un guía humano y un perro.
Según el portal web de la empresa, replicado por El Tiempo, estos animales ejecutan patrullajes preventivos y apoyan las inspecciones de seguridad. También cumplen una función disuasoria mediante su presencia física en las zonas comunes y parqueaderos del centro comercial.
Alpha Seguridad Privada sostiene que coordina el uso de estos perros de seguridad con sistemas de monitoreo y supervisión constante. La compañía enfatiza que sigue protocolos definidos para asegurar la eficacia operativa de sus equipos de vigilancia en Bogotá.
Respecto al cuidado animal, la empresa posee una política institucional explícita contra el maltrato hacia los seres sintientes. El documento asegura que la organización “reconoce el valor y la importancia de todos los seres vivos” en su operación diaria.
La firma también declara su compromiso por mantener “los más altos estándares de cuidado y respeto hacia los animales bajo su responsabilidad”. Estos principios obligan a la empresa a garantizar alimentación, agua fresca, refugio y ejercicio diario.
Los protocolos de Alpha Seguridad Privada prohíben los castigos físicos y cualquier práctica que genere estrés innecesario. La empresa promueve el entrenamiento basado en refuerzo positivo para todos los ejemplares que integran sus esquemas de vigilancia privada.
Además, la normativa interna de la compañía exige a todos sus empleados reportar cualquier posible caso de maltrato. La empresa debe realizar evaluaciones periódicas para verificar que los caninos trabajen en ambientes seguros y ajustados a sus capacidades.
Sin embargo, el mencionado diario afirmó que la imagen difundida abre dudas razonables sobre el cumplimiento efectivo de estas políticas corporativas en Unicentro.
¿Qué consecuencias tiene un perro con bajo peso extremo?
Organizaciones veterinarias explican que un bajo peso extremo se identifica cuando las costillas y los huesos resultan visibles a distancia.
La pérdida evidente de masa muscular y la ausencia de grasa corporal palpable caracterizan este estado de salud precario. A pesar de la evidencia fotográfica, ninguna autoridad confirma todavía un diagnóstico oficial sobre este caso particular del belga malinois.
El debate actual se desarrolla bajo el marco legal de la Ley Lorenzo, sancionada en el año 2022. Esta normativa nació luego de un caso de maltrato que conmocionó a los habitantes de la capital colombiana hace tiempo.
La Ley Lorenzo establece que los perros de seguridad son seres sintientes con derechos específicos y protecciones legales. La norma exige alimentación adecuada según la raza y tiempo de recreación de entre 14 y 28 horas por semana.
También prohíbe el uso de elementos que causen dolor físico y obliga a implementar programas de retiro digno. La ley impulsa el reemplazo gradual de los perros por tecnologías modernas de vigilancia electrónica y sensores de movimiento.
Por ahora, el caso se mantiene dentro del ámbito de la denuncia ciudadana y la presión en redes sociales. Las autoridades competentes no informan sobre investigaciones en curso o sanciones administrativas contra el centro comercial o la empresa Alpha.
El silencio institucional aumenta la incertidumbre sobre el bienestar del perro afectado por esta situación de presunta desnutrición. Los ciudadanos esperan acciones concretas que garanticen que ningún animal sufra hambre o abandono mientras cumple funciones de protección humana.
Colombia avanza hacia una mayor sensibilidad social respecto al trato que reciben los animales en el ámbito laboral. La presión ciudadana resulta vital para transformar las políticas de las empresas que aún dependen de caninos para sus operaciones comerciales.
El futuro de la seguridad privada en el país parece encaminarse hacia la eliminación total del uso de animales. Mientras tanto, el control riguroso de las condiciones de salud de los perros actuales representa una obligación legal ineludible hoy.
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