En las elecciones para elegir Senado de la República hace cuatro años, 1,4 millones de personas anularon su voto porque no supieron cómo marcar o no recordaron el nombre o el número de su candidato. Pero, en realidad, es en todos los eventos electorales en los que la democracia colombiana se ha visto seriamente afectada por esos votos que se perdieron y que, de haber sido efectivos, quizás hasta pudieron tener incidencia en el curso de la historia del país. En 2022, el voto nulo superó incluso la votación de algunos partidos tradicionales.
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En todos los casos, el voto nulo tiene un vínculo con el cerebro de los electores. Desde esta perspectiva, el problema del voto nulo pasa de la dimensión política a la cognitiva, y la razón es simple: por el olvido y el estrés que se disparan en el cubículo de votación (todos lo sienten en diferentes grados), hay quienes terminan marcando el candidato que no es, tachando dos veces, no marcando nada o aun votando por su número de la suerte. En ese detalle se ha enfocado el neurólogo Juan Manuel Corredor, que promueve una iniciativa para que los ciudadanos jueguen y se entrenen antes del día de las elecciones y hagan después que su voto sea válido… y cuente.
Neurociencia contra votos nulos en elecciones
“El problema es que la gente llega al cubículo y vota por otra persona, o solo vota por el partido. En los resultados de las elecciones de 2022, casi que en todos los partidos la primera votación es por el partido, porque la gente no vota por un número debido a que, cuando llega, no se acuerda”, le explicó Corredor a Pulzo. “Eso equivale a un porcentaje bastante grande: más de dos millones y medio de votos. Votan de manera equivocada o dañan el voto. No se acuerdan del número ni del nombre del político. Los que van a votar por primera vez, que son la gran mayoría, sobre todo para el Congreso, llegan y votan por cualquiera”.
Para Corredor, este problema también tiene otro origen. “El diseño actual de los tarjetones castiga al votante. Es un sistema que confunde”, asegura, aunque sin ver en ello una mala intención de la Registraduría. “Desde la neurociencia sabemos que el cerebro aprende jugando. Hay que crear una ruta mental previa para que el voto nazca de la convicción y no del desespero. Todo el cerebro puede aprender para que el hecho de votar no se convierta en un martirio, sino que la gente vaya ya preparada con una decisión de voto”, agregó.
Pero hubo otro detalle que motivó a Corredor a echar a andar su idea. “El cerebro funciona con unas áreas. La frontal es la de la toma de decisiones. Cuando uno se sabe las tablas de multiplicar, las recita. Pero cunando uno tiene un estrés, el cerebro se bloquea. Como el estudiante que, pese a haber estudiado juicioso, al llegar al examen se bloquea”, continuó explicando a este medio. “El cerebro límbico, alrededor de la amígdala, produce unas hormonas que hace que la gente entre en pánico y en estrés, y lo que hace es tachar mal en el tarjetón electoral lo primero que encuentra o no marcar nada”.
Con base en todos esos criterios, creó la plataforma tutarjeton.com, en donde quienes van a votar pueden jugar y entrenar. Con una presentación minimalista, ofrece las categorías relacionadas con las elecciones que se avecinan: Senado, Cámara y hasta las poco conocidas Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP). Tan pronto como el Consejo Nacional Electoral tome una decisión sobre la inscripción de Iván Cepeda para la consulta de la izquierda Pacto por la Vida, los candidatos y los partidos de esa consulta serán cargados en la página web, lo mismo que los de la Gran Consulta por Colombia (derecha) y eventualmente los de una tercera consulta del centro.
La gente puede entrenar para consultas presidenciales
Así, en tutarjeton.com ya se pueden ver los tarjetones para jugar a votar. “Uno puede votar por Senado (nacional o indígena), por Cámara de Representantes (departamental, internacional, afrodescendientes e indígena) y CITREP. Si va a la pestaña Senado en la página, ya puede ver la tarjeta exacta que da la Registraduría y también ver la guía para votar. En el caso de las consultas, la gente puede ir haciendo el ejercicio sobre un solo tarjetón, que es lo que entregará la Registraduría y que hace temer por confusiones”, detalla Corredor. “Toda la información que reposa es la misma información oficial de la Registraduría. Así, van a parecer los mismos tarjetones para consultas presidenciales que recibirán los electores el próximo 8 de marzo”.
“No se trata de reemplazar a la Registraduría; se trata de hacerlo mucho más fácil, más interactivo”, aclara Corredor. Además, en todos los pantallazos se advierte que es un voto de práctica. El buscador en la parte superior de la página es clave. Si el votante solo se acuerda del nombre del candidato por el que quiere votar, escribe algo que le ayude (solo un nombre o un apellido) y la página le despliega los aspirantes que tienen esas posibilidades de nombre. Lo mismo se puede hacer con partidos o movimientos políticos. Encontrado el candidato, se puede compartir con el link exacto para llegar a su foto.
Todo está listo para que “la gente, durante un mes o mes y medio, pueda jugar con el tarjetón, porque finalmente este es un juego”, subrayó Corredor. “Yo trabajo en neurociencias y el tema de los videojuegos aplicados a la neuroeducación: cómo se hace a través de un reto, cómo se hace a través de un juego. Eso hace que la gente aprenda mucho más fácil. Aquí es aprender a votar, y también votar con un poco más de criterio”.
La página se concibió también pensando en los adultos mayores porque es la población con más complicaciones para entender. “Por eso es que, cuando hay colas de viejitos, son más largas”, agrega Corredor. Eso hizo que, por ejemplo, la tipografía del sitio web sea más grande. “Creemos que los viejitos son la población que más la puede usar. Pero el portal también podría servir para que en los colegios y los niños estudien cívicamente el tema de las elecciones”.
* Pulzo.com se escribe con Z
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