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Las empresas IDC Inversiones y Técnicas Constructivas, protagonistas del conocido escándalo de Aguas Vivas y cuyos directivos enfrentan procesos penales, se ven de nuevo envueltas en controversias, esta vez relacionadas con la modernización del Hospital Mental de Antioquia María Upegui (Homo). Según información publicada por El Colombiano, ambas compañías subcontrataron a once firmas como parte de las obras de ampliación y reposición de este hospital, reconocidas como una de las mayores intervenciones en infraestructura en salud mental del país. Los trabajos, sin embargo, permanecen detenidos.
El ambicioso proyecto, en ejecución desde 2016, pretende transformar al Homo en el centro más importante de atención en salud mental de Colombia. Para ello, se planteó una inversión inicial de más de $60.000 millones y la construcción de un edificio de siete niveles, que ampliaría significativamente la capacidad hospitalaria y los servicios especializados. IDC obtuvo contratos por casi $30.000 y $18.000 millones respectivamente, ambos con plazos ya vencidos que no se han cumplido.
Una compleja cadena de subcontrataciones complicó la ejecución. IDC cedió parte de los trabajos finales a Técnicas Constructivas, que, a su vez, subcontrató firmas más pequeñas para tareas de obra blanca, como carpintería, pisos, iluminación y soporte para camillas. Sin embargo, a finales de 2024, las empresas subcontratistas dejaron de recibir pagos, lo que produjo la paralización de las obras. Ante esto, se buscaron acuerdos en 2025, promovidos por la administración del Homo y la interventoría, en los que el hospital sería garante del pago de unos $1.600 a $2.000 millones adeudados, pero estos compromisos, según los afectados, tampoco se cumplieron y las obras permanecen inconclusas.
La situación llegó a tal punto que los contratistas, tras registrar avances de hasta el 90% de la obra utilizando recursos propios, se declararon ilíquidos. Su confianza había estado motivada por la figura del hospital como garante y la aparente aprobación de la interventoría. Incluso documentaron reuniones y acuerdos en actas, pero alegan que la gerencia del hospital posteriormente desconoció estos compromisos, negando vínculos contractuales directos con los subcontratistas o trabajadores afectados.
La cadena de reuniones documentada incluye encuentros el 16 y 30 de enero de 2025, así como el 7 de mayo, en los que se reiteraron las dificultades financieras. Obstáculos como la falta de cumplimiento de obligaciones parafiscales por parte de Técnicas Constructivas habrían impedido que se materializara el mecanismo de endosos para pagos directos. Paralelamente, trabajadores de la subcontratista demandaron a la firma e, incluso, algunos afectados contemplan accionar legalmente contra el hospital y la interventoría.
Pese a estas dificultades, según consultas a la Superintendencia de Sociedades realizadas por El Colombiano, ni IDC ni Técnicas Constructivas figuran actualmente en procesos de insolvencia, y los estados financieros reportados a mediados de 2025 muestran que IDC cuenta con activos importantes y una situación contable estable. Sin embargo, la realidad en el terreno es de deudas, incertidumbre y falta de respuestas. El representante legal de Técnicas Constructivas, José Fernando Rueda, y ejecutivos de IDC están involucrados en investigaciones por presunto peculado en el caso Aguas Vivas. Por su parte, el gerente del Homo, Ramón Acevedo, se negó a dar declaraciones alegando vacaciones, mientras que los intentos de contactar a IDC y Técnicas Constructivas no obtuvieron respuesta.
Un aspecto relevante descubierto por El Colombiano es la vinculación de personajes como Luis Felipe Agudelo Mesa y Sandra Patricia López Duque con la administración de las empresas implicadas y el propio hospital, lo que evidencia la profundidad de los nexos entre las firmas y la institución pública, así como posibles conflictos de interés. Ante este panorama, surgen preguntas sobre la responsabilidad en la gestión de los recursos públicos y la protección legal de los subcontratistas, quienes se declaran desamparados.
¿Qué significa “obra blanca” y por qué es relevante en este conflicto?
El término “obra blanca” hace referencia a las fases finales de una construcción, e incluye la carpintería, pisos, instalación de luces y elementos de soporte indispensables para la adecuación y funcionalidad de los espacios. En el contexto del Hospital Mental de Antioquia, las tareas de obra blanca fueron precisamente las que se delegaron a empresas subcontratistas, que tras la parálisis de pagos y la falta de cumplimiento de acuerdos vieron afectados gravemente sus recursos y capacidad operativa.
La importancia de la obra blanca radica en que su culminación resulta imprescindible para poner en funcionamiento las áreas ampliadas del hospital. La disputa y las deudas con las empresas encargadas de estas obras no solo representan una problemática financiera, sino que también afectan la entrega oportuna de los servicios de salud mental planificados, generando incertidumbre tanto para los trabajadores como para la administración hospitalaria.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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