Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Sep 20, 2026 - 10:05 am
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El caso de Alexander Quintero Figueroa y su hijo Jersey Alexander Quintero Afanador evidencia el profundo dolor que puede cargar una familia marcada por la violencia, la impunidad y la revictimización, según un reportaje de Los Informantes con testimonios y datos de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El drama inició el 28 de diciembre de 2006, cuando Alexander, jornalero y padre de cinco hijos, fue engañado por un conocido apodado 'Mazamorro' con la promesa de un modesto pago. En lugar de regresar a casa, fue entregado a miembros del Ejército en Granada, Meta, y posteriormente asesinado en un caso conocido hoy como ‘falso positivo’.

La mamá de Alexander, María Tránsito Figueroa, inició una lucha casi imposible para recuperar el cuerpo de su hijo. Ante la negativa y hostilidad de militares y la indiferencia institucional, se expuso a múltiples peligros hasta lograr la exhumación y traslado del cadáver. Su hijo Jhon Quintero, cabo tercero del Ejército, usó sus conexiones y recursos para ayudar, convirtiéndose ambos en figuras incómodas para una estructura militar empeñada en ocultar sus crímenes. En el proceso, descubrieron cómo las filas del batallón Bivar operaban con impunidad y complicidad policial, forjando informes falsos para presentar a Alexander como guerrillero dado de baja en combate.

Las confesiones años después ante la JEP revelaron detalles atroces: preparación de escenas, alteración de pruebas, fabricación de evidencias y una estructura criminal que repetía el mismo modus operandi en decenas de casos. Exmilitares aceptaron y pidieron perdón por su responsabilidad en la muerte de Alexander y de cientos de inocentes. De acuerdo con la JEP, solo en 2007 se registró un pico histórico de cerca de 1.800 víctimas de ejecuciones extrajudiciales. El caso de Alexander, tramitado en el subcaso Meta, ilustra el marco general: una práctica sistemática y la lucha sin descanso de las familias por la verdad y dignidad de sus seres queridos.

El dolor no terminó ahí. Jersey Alexander, el hijo mayor, decidió ser militar pese al origen trágico de su padre. Pero en noviembre de 2025, cayó víctima de una banda criminal al ser secuestrado y asesinado, replicando el destino de su progenitor: muerto a los 26 años, padre de una niña pequeña, su cuerpo recuperado días después, la familia de nuevo enfrentada al duelo y a la memoria de una violencia sin fin.

* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Qué son los ‘falsos positivos’ y cómo afectaron a miles de familias en Colombia?

Los ‘falsos positivos’ son asesinatos de civiles presentados falsamente por miembros del Ejército como bajas en combate, una práctica sistemática identificada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en casos como el de Alexander Quintero. Según la JEP, al menos 7.837 personas fueron víctimas de estos crímenes en Colombia entre 2002 y 2008, afectando profundamente a miles de familias que lucharon por limpiar el nombre de sus seres queridos y hallar justicia ante la impunidad estatal.

¿Cómo la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) contribuyó al esclarecimiento del caso de Alexander Quintero?

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) permitió la verdad judicial y las confesiones públicas de responsables en el asesinato de Alexander Quintero, recopilando al menos una decena de testimonios directos y reconociendo la sistematicidad de los ‘falsos positivos’. Este proceso ha dado una vía de justicia y reparación simbólica a las víctimas, aunque enfrenta retos financieros y de tiempo que podrían dejar muchos casos sin resolución definitiva.


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