Así como hubo un anuncio sobre el tránsito en marzo, el panorama meteorológico en Colombia para el primer semestre de 2026 presenta desafíos significativos debido a la persistencia de las precipitaciones que no parecen parar pronto.
Según los informes más recientes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), replicados por Blu Radio, las lluvias intensas que han marcado el inicio del año no darán una tregua definitiva en el corto plazo.
Se estima que la disminución clara en la intensidad de las aguas y el final de esta primera temporada húmeda solo se manifestarán hacia mediados de junio, dejando a gran parte del territorio nacional bajo condiciones de humedad constante durante los próximos meses.
El comportamiento del clima durante este año ha roto con los ciclos habituales que esperan los colombianos. Tradicionalmente, el primer trimestre suele ser una época de menor pluviosidad; sin embargo, en 2026 se registraron niveles de lluvia muy superiores a los promedios históricos.
Esta situación ha dejado los suelos saturados y el terreno “preparado” para que la temporada de abril y mayo se sienta con mayor rigor, a pesar de que estos meses ya forman parte del calendario húmedo del país.
¿Cómo van a ser las lluvias en las regiones de Colombia?
Para las próximas semanas, el Ideam prevé lluvias en Colombia y variaciones específicas según la zona geográfica:
- En abril, algunas regiones podrían experimentar lluvias ligeramente por debajo de lo normal debido al desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical.
- Durante mayo, el comportamiento de las precipitaciones se estabilizaría cerca del promedio histórico nacional.
- La región de la Amazonía presenta una alerta especial, ya que allí las lluvias podrían superar los niveles esperados.
- Departamentos como Cundinamarca, Boyacá y Santander continúan bajo vigilancia por el incremento notable en sus caudales.
Un factor determinante para el resto del año es la posible transición hacia el fenómeno de El Niño. Las autoridades climáticas advierten que las condiciones actuales del océano Pacífico podrían favorecer la aparición de este evento climático durante el segundo semestre de 2026.
Esto implicaría un cambio drástico en el régimen de lluvias, pasando de un exceso de agua a una temporada marcada por la sequía y el aumento de las temperaturas en gran parte del país.
En conclusión, aunque abril y mayo traigan consigo fluctuaciones menores en la intensidad, el mensaje oficial es de cautela. No dejará de llover de forma sostenida hasta que finalice el primer periodo húmedo en junio.
Hasta entonces, se recomienda a la ciudadanía y a las autoridades locales mantener activos los protocolos de prevención ante posibles deslizamientos o inundaciones, especialmente en los valles interandinos y las zonas de piedemonte donde la concentración de agua ha sido más severa.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO