Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Nov 6, 2026 - 3:50 pm
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La controversia por nuevas construcciones en los cerros de Chía se reavivó tras la confirmación de la licencia para edificar una vivienda en el lote 5.1 de la agrupación Encenillos de Sindamanoy, ubicado en la vereda Yerbabuena. De acuerdo con la Secretaría de Planeación de Chía, esta autorización fue ajustada para limitar su alcance: la Resolución 7855 del 22 de octubre estableció que la licencia se mantiene solo para una vivienda del propietario, con portería y cuartos técnicos, descartando así cualquier desarrollo residencial múltiple dentro del condominio, como fue aclarado tras la apelación de los habitantes del sector.

Según la documentación oficial, la construcción prevista consistirá en una casa de dos niveles y una edificación complementaria, con un área total de 1.432,52 metros cuadrados. Inicialmente, la licencia había sido expedida en julio bajo el nombre de “vivienda unifamiliar en condominio”, pero la Secretaría sustituyó esta referencia por “vivienda del propietario - vivienda unifamiliar”, una modificación más que semántica, dado que ahora se prohíbe usar la licencia para nuevas viviendas, subdivisiones del lote, creación de regímenes de propiedad horizontal o intervenciones no amparadas en bienes comunes ni redes privadas. Además, se ratifican condiciones como la obligación de conservar la cobertura vegetal, proteger recursos hídricos, manejar residuos y tramitar permisos ambientales previos a cualquier obra. Las construcciones solo podrán iniciar una vez la licencia sea definitiva.

La resolución también dejó como recomendación, y no como obligación, ciertas medidas ambientales propuestas por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), como los cerramientos permeables que permitan el tránsito de fauna, cercas vivas en zonas boscosas y la restauración de corredores ecológicos. No obstante, la Secretaría hizo explícito que todas las obligaciones y permisos ambientales vigentes se mantienen y que la firmeza de la licencia no exime del cumplimiento normativo.

Este debate se inserta en el contexto de la histórica reserva forestal de la cuenca alta del río Bogotá, donde, según documentos ambientales de 2013, el proyecto Encenillos de Sindamanoy abarca más de 93 % de su superficie dentro de la reserva. Aunque el Ministerio de Ambiente retiró 71,64 hectáreas de la figura de reserva para continuar el proyecto, la mayor parte del predio sigue sujeta a normas de conservación, que priorizan el establecimiento de bosques y consideran la urbanización un uso prohibido según la regulación vigente.

Finalmente, el conflicto se conecta con las polémicas licencias originales otorgadas a comienzos de los años 2000 para las más de 1.000 viviendas del proyecto. Las peticiones de los vecinos para revocar la nueva licencia e impulsar pruebas técnicas adicionales fueron desestimadas por la Secretaría de Planeación, que consideró que los documentos urbanísticos y ambientales existentes eran suficientes. Ahora, los opositores podrán acudir a instancias jurídicas si desean disputar la autorización.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Qué áreas de Encenillos de Sindamanoy están dentro de la reserva forestal de Chía?

De acuerdo con la información ambiental recopilada durante el proceso en 2013, Encenillos de Sindamanoy tiene un área total de 286,45 hectáreas, de las cuales 267,9 hectáreas están incluidas dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora de la Cuenca Alta del Río Bogotá. Esto representa el 93,5 % del proyecto bajo figura de reserva, lo que impone restricciones y obligaciones ambientales específicas.

¿Cuáles son las condiciones ambientales para construir en zonas de reserva forestal en Chía?

Las condiciones fijadas por la Secretaría de Planeación de Chía incluyen protección hídrica, conservación de la cobertura vegetal, manejo adecuado de residuos y la obtención de compensaciones y permisos ambientales correspondientes. Algunas recomendaciones adicionales de la CAR, como los cerramientos permeables y corredores ecológicos, quedaron como sugerencias y no como exigencias de la licencia. Sin embargo, todos los permisos ambientales establecidos siguen vigentes y la construcción no puede iniciar sin que la licencia esté en firme.


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