Por: El Colombiano

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Este artículo fue curado por pulzo   Mar 10, 2026 - 4:42 pm
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Juan Carlos Naranjo Becerra, más conocido por el alias de “El Ilusionista”, fue detenido tras una larga investigación que desmanteló una de las modalidades de fraude bancario más sofisticadas reportadas en Bogotá. Considerado uno de los mayores responsables de robos a ciudadanos en las zonas de rumba del norte de la capital, su captura pone fin a meses de intranquilidad en la vida nocturna bogotana. De acuerdo con información confirmada por el Centro Cibernético Policial de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN) y la Fiscalía General de la Nación, Naranjo Becerra utilizaba estrategias de engaño para sustraer tarjetas bancarias y acceder a grandes sumas de dinero de las cuentas de sus víctimas.

Para cometer estos delitos, haría uso de su labor aparente como conductor de taxi. Analizaba minuciosamente a potenciales víctimas—principalmente al salir de discotecas y restaurantes durante altas horas de la noche—y posteriormente les ofrecía llevarlas a sus hogares. Un elemento transversal en su modus operandi era la utilización de un datáfono personal, identificado como Bold, con el cual persuadía a los usuarios para que realizaran el pago del servicio con tarjeta. Todo este procedimiento, aparentemente cotidiano, era el preámbulo para el conocido método del “cambiazo”: mientras la víctima creía realizar el pago, el delincuente aprovechaba un descuido para intercambiar la tarjeta original por una falsa pero similar, logrando además observar u obtener la clave personal de la víctima.

En posesión de las tarjetas verdaderas y las claves, el capturado ejecutaba retiros y movimientos no autorizados por montos sustanciales. El informe oficial señala que el total del dinero hurtado supera los 500 millones de pesos, e incluso se le responsabiliza de al menos 62 fraudes informáticos bajo este mismo patrón, solo durante el año 2025. La investigación concluyó con la ejecución de varias diligencias de registro en inmuebles y el propio taxi vinculado al caso, a partir de lo cual se confiscaron 34 tarjetas de distinto origen, dos datáfonos, tres celulares, una tarjeta de control de taxi, una cédula posiblemente falsificada y más de 700.000 pesos en efectivo.

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Consumada la detención, Juan Carlos Naranjo fue presentado ante un juez de control de garantías, quien legitimó las actuaciones por parte de la Fiscalía General de la Nación. A Naranjo se le imputaron cargos por hurto mediante medios informáticos y violación de datos personales, delitos para los que el juzgado dictó medida intramural en la cárcel La Picota, mientras se resuelve su responsabilidad dentro del proceso judicial. La Policía Nacional reitera la importancia de tomar precauciones durante pagos electrónicos: nunca perder de vista las tarjetas bancarias y cubrir el teclado al digitar claves son dos de las recomendaciones principales para reducir riesgos en transacciones electrónicas.

¿Cómo operan los mecanismos de “cambiazo” de tarjetas bancarias y por qué son tan difíciles de detectar?

El “cambiazo” de tarjetas bancarias describe una modalidad de fraude en la que el estafador intercambia, de manera clandestina, la tarjeta original de la víctima por una falsa con características físicas similares. Lo que dificulta su detección inmediata es que la sustitución ocurre en cuestión de segundos, generalmente en circunstancias cotidianas, como el pago en un datáfono durante la noche, hecho que propicia que las víctimas no detecten el cambio de inmediato.

Además, los delincuentes emplean distintas estrategias para memorizar o distraer a los usuarios y así observar el código secreto, posibilitando retiros ilícitos y compras electrónicas. El contexto del caso revela cómo la vida nocturna y el consumo de alcohol pueden contribuir a una menor vigilancia por parte de los usuarios, aumentando los riesgos de que se ejecute este tipo de delito sin que la víctima advierta lo sucedido sino hasta mucho después.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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