Y así fue, pues de lo “fastidiado” que estaba Manjarrés con la broma del cadete ecuatoriano, contó el extranjero a Noticias Caracol, entre ‘chiste y chanza’ su compañero una vez le contestó:

“Mi chinita solo será su hija si yo me muero. Y si eso pasa, le encargo, me la cuide muy bien”, narró al informativo Benavides, que el día del atentado contra la Escuela de Policía General Santander, el 17 de enero de 2019, logró escapar de la explosión por un compañero que le dijo que corrieran.

Pero la suerte no fue igual para Manjarrés, que para entonces esperaba el nacimiento de su bebé, hoy llamada Guadalupe, aseguró el medio. Él fue uno de los 22 cadetes que murió en el atentado terrorista ejecutado por el Eln.

Fue así como el ecuatoriano Benavides terminó por convertirse en el padrino de la niña, que nació meses después de que el papá falleciera, por lo que no la pudo conocer, señaló el medio.

Esa niña para nosotros es una hija más, es alguien que nos simboliza esa esperanza, ese principio de esperanza de que nosotros podemos seguir adelante tras todas las adversidades. Guadalupe es la viva imagen de Felipe, y tenerla en mis manos era tener el retrato de mi compañero, era tener la promesa viva“, expresó el ecuatoriano.

Captura: Noticias Caracol
Bautizo de Guadalupe / Captura: Noticias Caracol

Un año después del terrible y cobarde atentado, el cadete Benavides está a menos de cuatro meses de graduarse con honores, indicó el noticiero, que agregó que con esa ceremonia también cumplirá el sueño de su compañero Manjarrés.