La política colombiana acaba de sufrir un sacudón que promete reconfigurar las fuerzas de la oposición. En una entrevista que ha dejado a más de uno con la boca abierta, la senadora María Fernanda Cabal confirmó en Blu Radio que se va del Centro Democrático para fundar su propio movimiento político. La congresista, que aprovechó el marco de la Feria del Libro de Bogotá para promocionar su obra ‘Yo soy Cabal’, dejó claro que su ciclo al lado del expresidente Álvaro Uribe llegó a su fin de manera estrepitosa.
Cabal no se guardó nada y lanzó una de las frases más polémicas de su carrera al afirmar que Álvaro Uribe no es de derecha. Según la senadora, el exmandatario se inclina más hacia la socialdemocracia y siente una enorme aversión por ser identificado con el sector conservador radical. “Tiene unas políticas afines a la derecha, pero siente una enorme aversión por esa palabra”, sentenció la congresista, marcando una distancia ideológica que muchos consideran el golpe de gracia a la unidad del partido.
El nuevo proyecto de Cabal tiene un referente claro: el presidente argentino Javier Milei. La senadora busca construir una “nueva derecha” que defienda a capa y espada la iniciativa privada y reduzca el tamaño del Estado. Su intención es llenar el vacío que, según ella, dejaron los partidos tradicionales que ya no responden a las necesidades de transformación del país. En su visión, figuras como Luis Guillermo Vélez y Abelardo de la Espriella aparecen como posibles aliados de esta plataforma que nacerá desde cero.
La ruptura no es solo ideológica, sino profundamente personal. Cabal confesó sentirse maltratada y excluida dentro de su colectividad actual, llegando a citar al histórico Winston Churchill para describir su situación: “Mis enemigos están en mi partido”. La senadora siente que dentro del círculo cercano a Uribe le pusieron un techo de cristal para evitar su proyección presidencial, a pesar del respaldo electoral que ha demostrado en las urnas.
Aunque cumplirá con su labor legislativa hasta el 20 de julio, la senadora ya se siente fuera de las dinámicas del Centro Democrático. Aseguró que tiene la madurez necesaria para pasar la página y cerrar un ciclo de más de una década en el Congreso, pero sin dar marcha atrás en su deseo de convertirse en la jefa de su propio partido. Con este movimiento, la “derecha pura” en Colombia busca un nuevo hogar, lejos de la sombra de un Uribe al que ahora tildan de tibio.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO