Uno de los hechos que sin duda marcó la vida de Germán Vargas Lleras y que muchos colombianos recuerdan fue el atentado con libro bomba que sufrió dentro del Congreso y que estuvo a punto de costarle la vida.
Las extintas Farc reconocieron ante los mecanismos de verdad creados por el Acuerdo de Paz que estuvieron detrás de ese ataque ocurrido el 13 de diciembre de 2002, cuando Vargas Lleras todavía era senador de la República.
El episodio ocurrió al finalizar una jornada en el Capitolio. El entonces congresista subió a su oficina en horas de la noche y encontró sobre el escritorio varios paquetes que parecían regalos navideños. Nada hacía pensar que uno de ellos escondía explosivos.
El propio Vargas Lleras relató años después que primero tomó un libro de arte de la pintora Ana Mercedes Hoyos y luego abrió una agenda que aparentemente había sido enviada por su esposa. Fue ahí cuando ocurrió la explosión.
“Y cuál sería mi sorpresa cuando la abro y ¡pum!, explota entre mis manos”, recordó el político.
El libro que terminó salvándole la vida a Vargas Lleras
El libro que Vargas Lleras sostenía sobre el pecho terminó funcionando como una especie de escudo improvisado. El exvicepresidente cree que eso evitó heridas todavía más graves en el rostro y el tórax.
La explosión le destrozó parte de la mano derecha y le dejó quemaduras en cuello, brazos y cara. “Mi mano derecha quedó, literalmente, colgando de un hilo”, recordó el dirigente político, en palabras citadas por El Espectador hace algunos años.
Después del atentado, miembros de su esquema de seguridad llegaron a auxiliarlo mientras era trasladado de urgencia a la Fundación Santa Fe. El exvicepresidente también recordó la angustia que sintió durante el trayecto por el tráfico de Bogotá y las largas semanas de recuperación que vinieron después.
Ese no fue el único atentado que sufrió Vargas Lleras. En 2005, otro ataque ocurrió cuando un carro bomba explotó cerca de la caravana en la que se movilizaba rumbo a una entrevista radial en Bogotá.
Con el paso de los años, el político sorprendió al hablar sin rabia sobre esos hechos. Durante la campaña presidencial de 2014, cuando acompañaba a Juan Manuel Santos, Vargas Lleras aseguró que apoyaba los diálogos de paz pese a haber sido víctima directa de la guerra.
“No guardo ningún rencor”, dijo en ese momento, al insistir en que el país necesitaba cerrar décadas de violencia armada.
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