“Pensé que me iban a amputar la pierna para rescatarme”, fue uno de los dolorosos testimonios que dio en Noticias Caracol José Salcedo, uno de los sobrevivientes que duró varias horas entre los escombros tras los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado miércoles 24 de junio y que ya dejaron más de 1.430 muertos. “Más que nunca un placer por poder estar vivo y poder compartir lo que nos sucedió”, agregó al inicio de la entrevista.
En su relato, José mencionó que “parece que todo fue planeado de una forma prácticamente maquiavélica porque fue un día festivo para nosotros. Estábamos mucha gente en las casas, juego del Mundial y empezando el juego se nos sacudió el mundo. Nosotros, gracias a Dios y al milagro del Señor, tuvimos la fortuna de quedar en el único espacio de nuestro apartamento que no colapsó completamente y quedamos un poquito descubiertos, lo que facilitó a los vecinos, que fueron los que nos ayudaron a salir, después de casi 4 horas de estar sepultados, a mi mamá y a mí”.
José contó que después del terremoto tenía una pared aplastándole una de las pierdas, mientras su mamá permanecía detrás de él. “Gracias a Dios, cuando los muchachos de los de los talleres que estaban aledaños al edificio empezaron a llegar a rescatarnos, yo tenía mi teléfono en la mano y con la linterna se les hizo mucho más fácil ubicarnos. Ahí empezaron a mover escombros y después de una tarea titánica de esos ángeles que nos salvaron, pudimos salir como 4 horas después del desplome del edificio”, dijo.
En cuanto a las sensaciones estando atrapado en los escombros, José dijo que “yo intenté al principio trabajar con la mente de saber que estaba atrapado y que no podía hacer nada por mi propio medio. Tenía que esperar y no quería descontrolarme ni desenfocarme porque tenía mi mamá detrás. El tema es que ya en algún momento que perdimos esperanza de que nos rescataran, ya mi mamá estaba bastante deteriorada, le costaba respirar y ahí sí entra la desesperación, que es imposible contener, y fue horrible. Ya llegó un momento donde mi madre y yo hicimos las paces con Dios y simplemente nos encomendamos a él y que se hiciera lo que él quisiera. Estábamos en paz, simplemente yo ni sentía dolor. Quería que se acabara el sufrimiento”.
Aunque la esperanza de sobrevivir se estaba agotando, los vecinos de José llegaron al rescate. “Yo viví la experiencia de 1999 de La Vaguada, que fue fuertísimo, obviamente, pero esto es otra cosa. O sea, el momento en el que se desploma el edificio es lo peor que yo he vivido en mi vida. O sea, sentir que en ese momento me pasa la vida por los ojos y decir, ‘me estoy muriendo, aquí me muero, de aquí no voy a salir nunca’ y verme con el pie atrapado. Yo pensaba que era una columna del edificio la que tenía el pie, pero gracias a Dios fue una pared. Yo lo único que pensaba era que a lo mejor lo que tenían era que amputarme la pierna para poderme sacarme y poder sacar a mi mamá”.
Finalmente, José mencionó que “fueron momentos de verdad que la mente iba a 1000, buscando formas de llamar la atención; grité muchísimo, lanzaba piedras como podía con la mano que tenía más más cerca hacia el hueco. Fue muy fuerte. Otra cosa que me marcó tanto a mí como a mi madre fue el olor de del cemento o de la arena del de la construcción y cómo íbamos cuando ya nos lograron sacar. Ese olor se quedó como impregnado dentro de la nariz; es muy fuerte. O sea, fue una experiencia de verdad traumática. Yo aún considero que estoy en shock”.
Videos del terremoto en Venezuela
Los dos terremotos que afectaron a Caracas, Maiquetía, Morón, Carabobo, Yaracuy, Miranda, Aragua y Falcón han provocado la muerte de más de 100 personas, 1.000 desaparecidos y daños en decenas de edificaciones. Diferentes países del mundo han anunciado ayudas humanitarias y alimenticias para socorrer a las personas que perdieron sus viviendas y que, por el momento, no tienen claro qué pasará con ellas.
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