author
Escrito por:  Julian Bermúdez
Editor     Ene 26, 2026 - 10:38 am

La muerte de Salvo Basile, uno de los actores y gestores culturales más queridos en Cartagena, dejó una profunda conmoción en el mundo artístico colombiano. El fallecimiento del actor italiano, radicado desde hace décadas en la ‘heróica’, fue confirmado este lunes 26 de enero al aire en Caracol Radio por Julio Sánchez Cristo. Sin embargo, más allá del impacto de la noticia, fue el testimonio de su hijo Jerónimo Basile el que reveló cómo fueron los últimos días de vida del artista.

En entrevista con Caracol Radio, Jerónimo contó que el deterioro de la salud de su padre fue tan rápido como devastador. “El primero de diciembre me llamó mi hermano Alessandro con un nudo en la garganta, diciéndome que, después de haberlo llevado durante seis años a la clínica por su dolor en el estómago, finalmente le habían hecho un examen y le habían encontrado un cáncer en el páncreas del tamaño de una bola de tenis”, relató.

El diagnóstico llegó tarde y fue fulminante. “Eso prácticamente fue fulminante: se lo llevó en mes y medio y el deterioro fue una locura. No lo esperábamos tan rápido, pero pues también muy agradecidos porque estaba sufriendo muchísimo”, explicó Jerónimo, al describir cómo la enfermedad avanzó sin dar tregua.

Según su hijo, el cambio físico y anímico fue evidente en cuestión de días. “: se empezó a adelgazar y se empezó a deteriorar rapidísimo”, dijo, dejando ver el impacto que tuvo el cáncer en el cuerpo del actor. A pesar del dolor intenso que padecía, Basile conservó por momentos su espíritu vivaz y su memoria cargada de historias.

Lee También

“Sus últimos días, en su cabeza, así como fueron dolorosos, fueron también divertidos al lado de él”, contó Jerónimo. En medio de delirios provocados por la enfermedad, Salvo evocaba episodios de su vida “acordándose desde cuándo se escapó de su casa a los 13 años hasta que llegó a Cartagena: todas las locuras y aventuras que te puedes imaginar”.

El actor, nacido como Salvatore Basile en Nápoles el 18 de mayo de 1940, había llegado a Colombia en noviembre de 1968 como asistente de dirección del cineasta Gillo Pontecorvo durante el rodaje de Queimada. Aquella experiencia cambió su vida para siempre: se estableció en Cartagena, formó su familia y se integró profundamente a la vida cultural del país.

Pero en sus últimos días, esa historia de aventuras quedó contrastada con un dolor físico cada vez más intenso. “Fue muy rápido: se empezó a deteriorar desde el día que le dijeron y, bueno, ahí donde fueron estos días, se lo llevó en un segundo, con mucho dolor, con mucho dolor”, relató su hijo, visiblemente afectado.

Jerónimo también habló del impacto emocional que dejó la muerte de su padre en Jackeline Lemaitre, su compañera sentimental, a quien describió como su complemento absoluto. “Está destrozada, pero ella, como gran bruja y maga y como complemento perfecto —era como decir que eran uno—, acá está rodeada de todas sus primas, sus hermanos, su familia y su hermana”, dijo. “Acá estamos todos apoyándola porque sí ha sido… bueno, han sido unos días muy fuertes para ella”.

A pesar del sufrimiento, la familia ya sabía que el final podía llegar en cualquier momento. “Ya veníamos hace un tiempo por el tema. Pero creo que está portándose como la gran señora que es, acá dándonos ejemplo a todos de cómo afrontar algo como esto”, agregó Jerónimo.

Salvo Basile dejó un legado enorme en el cine, el teatro y la televisión colombiana, con participaciones en producciones como La estrategia del caracol, Ilona llega con la lluvia, El amor en los tiempos del cólera, Pobre Pablo y Las noches de Luciana. Pero, para sus hijos, más allá del artista, se fue un padre lleno de historias, contradicciones y ternura, que enfrentó su final entre el dolor físico y los recuerdos de una vida intensa.

Yeison Jiménez y otras muertes trágicas que han marcado la música

Grandes artistas como Yeison Jiménez, Carlos Gardel, Ritchie Valens, Pedro Infante, Jenni Rivera, Juancho Rois, Otis Redding y Aaliyah perdieron la vida en trágicos accidentes aéreos. Sus historias terminaron demasiado pronto, pero su música y legado siguen vivos