El presidente de Colombia sorprendió al cuestionar con dureza el papel de la Registraduría con votaciones anteriores, con un mensaje directo sobre la manera en la que se presentó.
“El Registrador Nacional desde el año 2018 no se aplica la orden dada por la Sala Plena del Consejo Nacional Electoral, ya completamos 8 años, lo he repetido una y otra vez”, afirmó en público.
El mandatario exaltó el hecho de que la jornada, a pesar de cualquier alteración del orden público en algunos puntos, no tenga reportes de violencia delicados en los diferentes territorios.
“Hemos llegado al final de la primera parte de la jornada electoral, para escoger Congreso de la República en Senado y Cámara, de una manera pacífica dentro de las limitaciones que tiene Colombia en algunas regiones en medio del conflicto armado”, aseguró.
Lo cierto es que, a pesar de ese optimismo, Petro aseveró que el Código Nacional Electoral no existe en Colombia, con lo que fue punzante en contra del registrador Hernán Penagos, presente justo atrás suyo durante el discurso.
Precisamente, la respuesta del funcionario fue prácticamente que inmediata en público al referirse a la documentación que fue parte del cuestionamiento del ahora presidente de Colombia, que en 2018 perdió en las urnas contra Iván Duque en las elecciones por ese cargo.
“Si quiere le mando las actas al final con mucho gusto”, contestó Penagos como reacción a una aparición por parte del mandatario colombiano, que expuso de esta manera su inconformidad.
Esta escena de tensión marcó el inicio de las elecciones, justo antes de que se abrieran las urnas en las que ambos funcionarios ejercieron su voto.
¿Cuál es la queja de Gustavo Petro sobre Código Nacional Electoral en Colombia?
Su principal queja radica en la preocupación por la transparencia del sistema y el riesgo de una posible manipulación tecnológica en el procesamiento de los datos.
Para el mandatario, la digitalización de ciertos procesos de votación y el software de escrutinio, sin una auditoría internacional independiente y exhaustiva, representan un peligro para la integridad de la voluntad popular en las urnas.
Petro sostiene que el código actual otorga facultades excesivas a la Registraduría Nacional, lo cual podría causar desequilibrios en el control de las jornadas democráticas. Según su postura, es fundamental que las fuerzas políticas tengan acceso pleno al código fuente de los sistemas informáticos utilizados.
La queja recurrente del jefe de Estado se enfoca en que, sin una veeduría técnica robusta, el sistema queda vulnerable a ataques externos o sesgos internos que podrían alterar los resultados definitivos, afectando la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
Otro punto central de su inconformidad tiene que ver con la burocratización y el costo de la nueva normativa. El presidente ha cuestionado públicamente si la inversión multimillonaria requerida para modernizar el sistema electoral es prioritaria frente a otras necesidades sociales del país.
Además, considera que algunos artículos del código limitan la participación de sectores minoritarios al imponer requisitos logísticos complejos. Para Gustavo Petro, la reforma electoral debería centrarse en eliminar definitivamente la compra de votos y el clientelismo, más que en la simple actualización de plataformas digitales que no garantizan una vigilancia ciudadana efectiva.
Finalmente, el mandatario ha solicitado a los organismos internacionales y a la Corte Constitucional revisar con lupa los apartados que, a su juicio, vulneran los principios de publicidad y transparencia. Su insistencia se basa en la idea de que la democracia colombiana solo será plena cuando el proceso de conteo sea rastreable, auditable y libre de cualquier sombra de duda tecnológica.
Graves acusaciones a Juliana Guerrero y más miembros del Gobierno de Petro: habló alta funcionaria
Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual funcionaria del Gobierno, aseguró que hay más de 20 personas que están buscando desacreditarla con el presidente Gustavo Petro acusándola de varios hechos que ella no cometió, pero lo que sí hizo fue destapar una supuesta disputa interna de poder entre diferentes funcionarios o personas cercanas al presidente, como Juliana Guerrero y Carlos Carrillo, con quienes ella ha tenido una confrontación desde hace varios meses.
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