De Vengoechea recordó una serie de ejemplos sonoros en los que los candidatos favoritos en elecciones presidenciales que iban ganando las encuestas de manera regular y sostenida acabaron siendo derrotados por aspirantes que empezaron muy rezagados su campaña electoral.

Aparte de la fuerza argumental que dan los mismo datos, la opinión de Vengoechea está respaldada por el hecho de ser autoridad para hablar del tema: es un reconocido estratega que lleva más de 35 años asesorando a distintos líderes en casi todos los países de América Latina y Estados Unidos, y fue presentado como el “decano de los consultores latinoamericanos” por el presidente de la empresa española de comunicación Dialoga, Antonio Hernández Espiral.

Citó, entre otros ejemplos, las elecciones que Mario Vargas Llosa perdió ante Alberto Fujimori (Perú, 1990); las que ganó Álvaro Uribe a Horacio Serpa (Colombia, 2002); la derrota de Andrés Manuel López Obrador frente a Felipe Calderón (México 2006); la victoria de Donald Trump frente a Hillary Clinton (EE.UU., 2016), o la pérdida de Mariano Rajoy frente a José Luis Rodríguez Zapatero (España, 2004).

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En todos los casos el favorito, o la favorita, cayeron derrotados contra todo pronóstico.

Para explicar por qué fracasan los perdedores, De Vengoechea se refirió a que estos “son prepotentes, abusan de la intuición, solo ven los números en las encuestas, son ‘todólogos’, no invierten, sino gastan; son prisioneros del día a día, consultan a la familia en vez de a los expertos, desperdician el tiempo, hablan de todo y de nada, creen que la publicidad es estrategia, desconfían de las redes sociales, se creen solos en la cancha y atacan por atacar o son triunfalistas”.

En cambio, reconoció como méritos de los ganadores el que “se preparan con tiempo, se asesoran de expertos, hacen investigación propia, definen una estrategia, administran su tiempo, trabajan en equipo, siguen una sola partitura, son racionales y emocionales, hacen comunicación en diversas plataformas (no solo la televisión), se acercan al ciudadano, imponen su criterio sobre lo que ha de discutirse, se saben diferenciar, atacan solo donde duele y son innovadores para responder a los mecanismos de respuesta que corresponden al siglo XXI”.

De Vengoechea cree que “hay derecha e izquierda”, pero opina que “los ciudadanos no están en el sistema de las ideologías; son más pragmáticos; se preguntan quién es el político que va a resolver sus problemas”.

En lo que se refiere al panorama electoral que presenta Iberoamérica, el estratega colombiano no descartó que en España haya un gobierno “a tres” en las próximas Legislativas; se mostró convencido de que López Obrador ganará en México, y consideró que en Argentina “hay miedo a que el país vuelva a la hiperinflación, al corralito”, si bien cuestionó la eficacia de que el presidente Macri haya recurrido al Fondo Monetario Internacional.

Preguntado qué le diría al presidente Nicolás Maduro, De Vengoechea dijo que “lo que pasa en Venezuela es una tragedia” y que “a Maduro no le diría nada: yo no asesoro a dictadores, sino a políticos que creen en la democracia”.