La principal fuente de recursos de la reforma tributaria que planteó el Ministerio de Hacienda, la semana pasada ante el Congreso, provendría de los impuestos a personas naturales (unos 17 billones de pesos), seguido de la ampliación al cobro del IVA (cerca de 7,3 billones de pesos).

Esto, según el Gobierno, con un enfoque social que pretende brindar ayudas y recursos a las poblaciones más vulnerables, y emprender una lucha “contra la pobreza y la inequidad, en un contexto donde el país -y el mundo- ha sido fuertemente golpeado por la pandemia del covid-19”.

“Al Congreso trajimos una propuesta concreta que implica que todos los colombianos, en la medida de nuestras capacidades, aporten proporcionalmente con lo que su capacidad les permite, así como los que están un poco mejor que el grueso de la población, contribuyan solidariamente y ponernos en los zapatos de quienes salieron peor librados de esta pandemia”, fue uno de los argumentos a los que apeló el ministro Alberto Carrasquilla.

Pero la iniciativa para aumentar el recaudo generó críticas desde varios sectores políticos y económicos, que consideran que esta reforma parece “una colcha de retazos”.

El inconformismo tiene que ver con que la reforma pretende ponerles impuestos a las pensiones, a los salarios, al patrimonio y a otros puntos que, para algunos críticos, golpea el bolsillo de los colombianos y podría afectar la posibilidad de una reactivación económica.

En el video que abre esta nota se explica cuáles son los puntos vitales de la reforma tributaria y cómo puede afectar a los ciudadanos.