Portal de economía y negocios especializado en información del dólar, bolsas de valores, inversiones, otros mercados de capitales, indicadores económicos, criptomonedas, empresas y economía de bolsillo, entre otros temas del día a día.
El Gobierno Nacional, por medio del Ministerio de Minas y Energía, activó un plan enfocado en reducir los posibles impactos del fenómeno de El Niño sobre el abastecimiento de energía en Colombia. De acuerdo con lo informado por la ministra María Nohemí Arboleda, la estrategia contempla aumentar la capacidad de los embalses, asegurar el suministro de gas para plantas térmicas e incorporar nuevos recursos de generación al sistema eléctrico. La funcionaria detalló que el país dispone de aproximadamente 30 días más de lluvias para almacenar agua antes de un periodo seco que, según proyecciones del Gobierno, podría extenderse durante cinco meses y superar el mes de abril.
Según datos oficiales, los embalses del país están actualmente al 77,87 % de su capacidad, mientras que el objetivo del Ejecutivo es superar el 80 % antes del inicio del verano. No obstante, Arboleda advirtió que, pese a las precipitaciones en varias ciudades, los aportes de agua a los embalses no alcanzan los niveles esperados: “De cada 10 litros que deberían llegar en esta época están llegando solo 6”, explicó. Este almacenamiento resulta clave para atender la demanda creciente de energía, ya que, como lo comparó la ministra, los embalses funcionan como una “batería” que debe recargarse para los meses de mayor consumo.
El plan de trabajo articulado por el Ministerio se basa en tres acciones principales: incorporar nuevos recursos de generación y maximizar el almacenamiento hídrico; garantizar la llegada de combustibles, especialmente gas, a las plantas térmicas para que funcionen sin interrupciones; y exigir a los actores del sector eléctrico el cumplimiento de sus compromisos para asegurar el respaldo energético nacional. La ministra también expuso los retrasos encontrados en la infraestructura: de los 4.475 megavatios previstos para ingresar al sistema este año, solo se habían incorporado 730; además, existen 275 proyectos energéticos con demoras superiores a un año.
Entre las medidas implementadas sobresalen la optimización del embalse de Hidroituango, ampliaciones en la terminal de importación de gas en Cartagena y ajustes en los cronogramas de mantenimiento de las hidroeléctricas de Guavio y Chivor. También se habilitaron 210 megavatios adicionales, se declaró de interés nacional el gasoducto Antonio Ricaurte y se facilitaron condiciones para el transporte de gas por carretera. En cuanto al Caribe, se respaldó un crédito para Air-e y se iniciaron acciones frente a conexiones ilegales y cartera morosa. Además, ante una contingencia reciente en la terminal de gas de Cartagena, la ministra recalcó que el suministro esencial para hogares, hospitales y colegios no se vio afectado.
Finalmente, el Gobierno invitó a la ciudadanía a disminuir el consumo eléctrico entre las 6:00 p. m. y las 9:00 p. m., y anunció la implementación de un tablero digital para que cualquier persona pueda monitorear en tiempo real los niveles de embalses y el consumo regional. Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuáles son las principales medidas del Gobierno colombiano para enfrentar el fenómeno de El Niño en el sector energético?
Las principales acciones diseñadas por el Gobierno Nacional, según el Ministerio de Minas y Energía, incluyen aumentar la capacidad de almacenamiento de agua en los embalses, asegurar la disponibilidad de gas para centrales térmicas, incorporar nuevos recursos de generación eléctrica y exigir a los agentes del sector el cumplimiento de sus responsabilidades en respaldo energético. Además, se han hecho ajustes en el mantenimiento de hidroeléctricas y se facilitaron condiciones para el transporte y suministro de gas, especialmente en zonas críticas como la región Caribe.
¿Cómo afecta el bajo aporte hídrico actual a la generación eléctrica en Colombia?
De acuerdo con la ministra María Nohemí Arboleda, el bajo aporte hídrico, es decir, la menor llegada de agua a los embalses respecto a lo habitual, limita la capacidad de almacenamiento y puede comprometer la generación hidroeléctrica, especialmente en temporadas secas. Esto obliga a depender más de la generación térmica y del uso eficiente de los recursos almacenados, haciendo crucial el ahorro de energía y la colaboración de todos los actores del sector y la ciudadanía.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO