La goleada de Argentina sobre Argelia en el debut del Mundial 2026 dejó una imagen que rápidamente dio la vuelta al mundo. Lionel Messi, autor de los tres goles de la victoria albiceleste, apareció llorando apenas segundos después de marcar el primero de la noche. Lo que inicialmente parecía una emoción producto del fútbol terminó revelando una situación mucho más personal.
Tras el partido, el capitán argentino sorprendió al admitir que estaba atravesando un momento complicado fuera de las canchas. Aunque evitó entrar en detalles, dejó claro que sus lágrimas no tenían relación con el resultado ni con el significado deportivo del encuentro.
“No, la verdad que es una cuestión ajena a lo deportivo”, explicó el delantero al ser consultado por las imágenes que lo mostraban emocionado en pleno festejo.
Messi agregó que había vivido días difíciles y agradeció el respaldo recibido por parte de la delegación argentina y de sus compañeros de selección.
“Pasé unos días difíciles, complicados. Estoy agradecido a la delegación, a todos mis compañeros, porque estuvieron siempre al lado mío deseándome fuerza para que esté bien”, señaló.
LA EMOCIÓN DE MESSI, LA EMOCIÓN DE UN PAÍS#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/zr2MI4peUi
— DSPORTS Argentina (@DSportsAR) June 17, 2026
Sus palabras despertaron una ola de especulaciones sobre qué podía estar ocurriendo en la vida personal del campeón del mundo. Horas después comenzó a conocerse una primera versión.
Según reveló el periodista Eduardo Feinmann en Radio Mitre, la preocupación de Messi estaría relacionada con el estado de salud de su padre, Jorge Messi, una de las personas más importantes en la vida y la carrera del futbolista.
La información indica que Jorge Messi estaría atravesando un delicado momento médico que ha generado inquietud dentro del entorno familiar. Aunque no se han entregado detalles oficiales sobre su condición actual, las versiones conocidas apuntan a que la situación viene siendo motivo de preocupación desde hace varios meses.
De hecho, trascendió que en enero Jorge Messi habría sufrido una descompensación en su vivienda y tuvo que ser trasladado al Sanatorio Parque, en Rosario. Posteriormente se sometió a diferentes controles médicos y estudios especializados para determinar el origen del malestar.
Entre los exámenes realizados se habrían incluido valoraciones cardiovasculares y neurológicas, aunque la familia ha mantenido absoluta reserva sobre los resultados y la evolución del paciente.
El silencio del entorno ha sido total. Ni los familiares ni el centro médico han emitido comunicados oficiales, una decisión que parece responder al deseo de preservar la privacidad en un momento sensible.
La preocupación tiene una razón especial. Jorge Messi no es únicamente el padre del astro argentino. A lo largo de toda la carrera del futbolista ha sido una figura decisiva. Lo acompañó desde sus primeros años en Rosario, impulsó su llegada a Barcelona cuando era apenas un niño y durante décadas fue uno de los principales responsables de manejar aspectos fundamentales de su trayectoria profesional.
Por eso, para muchos seguidores del capitán argentino, la emoción que mostró durante el partido frente a Argelia refleja mucho más que una simple reacción deportiva. Mientras el mundo celebraba otro récord de Messi en los Mundiales, el goleador parecía tener la mente puesta en una batalla mucho más importante: la salud de su padre.
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