El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Antes de que ruede el balón en los estadios, las barras futboleras transforman los alrededores con banderas, vuvuzelas y una celebración intensa, que no se limita solo al folclor. El ambiente también se tiñe del consumo abierto de bebidas alcohólicas, cigarrillos de marihuana y otras sustancias psicoactivas. Esta imagen suele despertar en la opinión pública sentimientos de temor, rechazo y relaciones directas con la inseguridad ciudadana. Sin embargo, la relación entre el consumo de drogas y las barras futboleras tiene un trasfondo más complejo, sobre el cual profundizó Gina Díaz, magíster en Gobierno e investigadora social durante 15 años.
Díaz abordó directamente a integrantes de barras en seis ciudades, impulsada por una inquietud clave: ¿por qué la droga es asociada de manera tan recurrente con las barras? Su trabajo, realizado en alianza con Échele Cabeza—proyecto de ATS Social, una plataforma de reducción de riesgos en consumo de sustancias—, buscó no solo entender el fenómeno sino aportar a la reforma de la política de drogas en Colombia. De acuerdo con las conclusiones del estudio, emergió la única medición realizada hasta el momento sobre el consumo en entornos barristas, destacando que la iniciativa partió del propio interés de los hinchas, quienes solicitaron intervenir en el tema tras notar un incremento de problemáticas como el suicidio entre sus integrantes, fenómeno que vinculan a las dinámicas de consumo.
En medio del renovado debate sobre la violencia entre hinchas en Bogotá, surge el proyecto Dosis de Pasión, de la Dirección de Barrismo Social del Ministerio de la Igualdad, enfocado en abordar el consumo de drogas en estos colectivos. Este programa, según se explica, busca enfrentar un asunto muchas veces dejado de lado en las políticas públicas: la salud y el bienestar de los actores del barrismo. El contexto de las barras no puede reducirse únicamente a aspectos negativos; la guía Entre Goles y Decisiones, la primera que ofrece una radiografía sobre este fenómeno, señala que la cultura futbolera ha sido atravesada por diversas violencias de índole social, económica y política, influencias externas que terminan permeando el fútbol y su hinchada. Así se desafía la visión reducida que equipara estos espacios solo a expresiones marginales de “pan y circo”, para reconocer su dimensión cultural, comunitaria y emocional.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué se asocia el consumo de drogas con las barras futboleras?
La asociación entre las barras futboleras y el consumo de drogas surge principalmente por la visibilidad del consumo antes y durante los partidos, pero también por situaciones complejas que enfrentan estos grupos, según el trabajo de Gina Díaz y el equipo de Échele Cabeza. En el estudio, los mismos miembros de las barras reconocieron el aumento de indicadores preocupantes, como el suicidio, y lo relacionaron con el consumo, pidiendo la intervención y medición del fenómeno en sus espacios.
¿Qué es la guía ‘Entre Goles y Decisiones’ sobre consumo en barras?
‘Entre Goles y Decisiones’ es una guía que constituye la primera radiografía sobre consumo de drogas en el entorno de las barras futboleras, según el estudio citado. Este documento pone en contexto cómo el barrismo está atravesado por problemáticas y violencias de tipo social, económico y político, aportando una mirada más profunda y menos estigmatizante sobre la cultura futbolera y los retos que enfrenta en materia de salud y comunidad.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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