Como explicó el portal Cosmopolitan, en su editorial de Reino Unido, el masaje no está diseñado para llegar al orgasmo, pero al darse sobre la vulva y la vagina, la mujer podría alcanzar su punto máximo de placer, y esto no elimina el beneficio terapéutico.

Alexey Kuzmibn, especialista en sexo tántrico, aseguró al medio que la técnica sirve para liberar la tensión desarrollada en la zona, aumentar la sensibilidad, reducir la ansiedad durante el acto sexual y ha ayudado a muchas mujeres a reducir traumas sexuales.

El proceso sí incluye tocar directamente los genitales (penetrar solo con consentimiento), que la mujer haga respiraciones profundas y liberar la tensión general, pues la mayoría de prácticas empiezan con un masaje de cuerpo completo, que luego se dirige hacia la vagina, agregó la experta.

Alexey explicó que el roce completo permite que la mujer vea su cuerpo como un todo, nunca se dará un toque fuerte y se harán distintos tipos de masajes, pues todo depende del bloqueo sexual que se tenga. Todo es un trabajo en equipo.

“En vez de concentrarse en tener un orgasmo, deberá pensar en soltar la tensión emocional o física de la vulva y vagina”, añadió la especialista, quien dijo que quien lo lleve a cabo se encargará de activar cada zona energética de la mujer.

Yoni, que significa ‘portal sagrado’, no se da para satisfacer sino para generar seguridad en quien lo recibe y darle liberación sexual a largo plazo. La duración del masaje es de una a tres horas y podría costar hasta 400.000 pesos colombianos.

Alexey agregó que, debido a que no es una práctica regulada, la persona deberá buscar a un profesional experto en el área (mejor si tiene recomendación personal), establecer límites antes de empezar y crear una palabra de seguridad para que se detenga si le está incomodando.

El portal consultó a algunas mujeres que se sometieron al procedimiento y ellas aseguraron que su vida sexual cambió de forma positiva con el masaje; además, no se mostraron molestas por la forma en la que se ejecuta.