El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) lanzó recientemente una advertencia a los ciudadanos frente a la detección de lotes de Electrolit, un conocido rehidratante oral, que han sido falsificados. Según la información presentada por el Invima, varios lotes de este producto muestran alteraciones que pueden pasar desapercibidas, poniendo en riesgo la salud de quienes confían en su consumo para combatir la deshidratación. El llamado de alerta está respaldado por William Saza, coordinador del Grupo de Farmacovigilancia del Invima, quien explicó que incluso hay incongruencias entre el contenido del envase y la información que se detalla en la etiqueta, situación que representa una adulteración grave.
Los lotes falsificados, de acuerdo con el Invima, incluyen variantes que afectan desde el sabor hasta la apariencia del producto. Por ejemplo, el lote M24N339 originalmente debía ser de sabor maracuyá, pero se ha identificado en el mercado como fresa-kiwi. Así mismo, el lote M24G354 correspondiente a fresa ha surgido con el nombre de mora azul y el lote M24S323, también de maracuyá, está siendo vendido como Jamaica. Estas alteraciones generan confusión y pueden detonar efectos adversos en la salud de los usuarios debido a que no se sabe exactamente qué contiene el líquido en cada caso.
Además, el Invima advirtió sobre nuevas inconsistencias, como ocurre con el lote M24T302 (debería ser de fresa, pero figura como fresa-kiwi) y el lote M24T472, en cuyo caso la presentación original de uva se ha adulterado, apareciendo versiones con sabor a ponche de frutas. Estos hallazgos llevan a que tanto consumidores como comerciantes extremen la precaución y revisen cuidadosamente los productos antes de adquirirlos o venderlos.
La alerta no solo se limita al contenido, ya que el Invima también detectó diferencias en los envases. Se reportaron sellados irregulares; algunas tapas presentan acabados distintos al original y los sellos de seguridad pueden mostrar cortes o desprendimientos inusuales o inconsistentes. También se identificaron señales de alerta como sedimentos en el fondo de la botella, modificaciones en el olor característico y deficiencias en la impresión de la etiqueta. El logo puede aparecer borroso y los colores pueden ser imprecisos, elementos clave que ayudan a identificar posibles falsificaciones.
La institución subraya que estos productos adulterados son considerados fraudulentos bajo la normatividad sanitaria vigente, por lo que no se garantiza su calidad, seguridad ni eficacia. Además, el Invima no puede asegurar la composición real del producto ni las condiciones bajo las cuales fue fabricado, almacenado o transportado, lo cual incrementa sustancialmente los riesgos para quien lo ingiera. Por este motivo, invita a los ciudadanos a abstenerse de comprar productos con las características mencionadas, verificar siempre el registro sanitario y reportar cualquier anomalía a las autoridades competentes.
Finalmente, el Invima hizo un llamado tanto a las entidades territoriales de salud, como a prestadores de servicios y establecimientos comerciales, para que redoblen esfuerzos en inspección, vigilancia y control, a fin de evitar que estos productos lleguen al público y puedan tener consecuencias nocivas en la población.
¿Cómo puede el consumidor reconocer un Electrolit original frente a uno falsificado?
Esta pregunta es relevante para quienes consumen este rehidratante y para comerciantes que buscan garantizar la seguridad de sus clientes. El Invima enfatiza que, ante la circulación de lotes adulterados, los consumidores deben fijarse en varios aspectos: sabores y colores que no coincidan con la etiqueta, presencia de sedimentos, olores inusuales y deficiencias o errores en la impresión y el logo del envase. Asimismo, las tapas y sellos deben estar en perfecto estado, sin cortes o desprendimientos sospechosos.
Reconocer un producto falsificado ayuda a prevenir riesgos a la salud, evita la comercialización de medicamentos adulterados y colabora con las autoridades en la detección y retiro de estos productos del mercado. La verificación regular del registro sanitario y el reporte inmediato de cualquier irregularidad son medidas clave para proteger a los consumidores ante esta problemática detectada por Invima.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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