En una entrevista citada por Sora News, la mujer aseguró que el animal tenía unos 150 centímetros de altura. De acuerdo con el portal, este es el promedio de un oso tibetano, por lo que probablemente pesaba alrededor de 180 kilos.

La japonesa agregó que, en vez de asustarse, se defendió y espantó al oso:

“Lo arrojé lejos mí y lo mandé a volar. Creo que también lo golpeé varias veces. Luego se fue corriendo”.

Japan Today reportó que este año se han registrado 252 avistamientos de osos en la prefectura de Hiroshima, “pero este es el primer ataque contra una persona”.

Según el medio, las autoridades recomiendan a las personas llevar un celular y una campana cuando caminen hacia las montañas de la zona.

A continuación, un video de Rumiko hablando de cómo se defendió: