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La sopa de patacón es una preparación que, aunque tiene raíces en distintas zonas productoras de plátano de Colombia como Antioquia, Arauca, Quibdó y Valle del Cauca, ha sido abrazada como un plato típico del altiplano cundiboyacense. Este dato lo expone Ana Belén Charry, chef y antropóloga, en su libro ‘100 sopas colombianas’ de editorial Planeta. Según Charry, la movilización de los alimentos y de quienes saben prepararlos, supera los límites geográficos y adapta las tradiciones: una muestra de la pluralidad que caracteriza la cocina colombiana.
La receta tradicional inicia en una olla a fuego medio, donde se calienta el agua junto con ajo, cebolla larga, un trozo de pimentón, tres tallos de cilantro y dos tipos de carne. Este paso favorece la integración de los sabores. Una vez se alcanza el hervor, se incorpora la zanahoria y el proceso de cocción continúa por 15 minutos adicionales. Luego, se agregan las papas. En paralelo, se preparan los patacones: primero, los trozos de plátano verde se fríen en abundante aceite hasta dorar los bordes. Después se retiran, se aplastan y regresan al sartén para una segunda fritura, técnica que garantiza una textura crujiente pero que absorbe el sabor de la sopa cuando se integre.
El toque final consiste en retirar el cilantro y el pimentón de la olla y añadir los patacones cinco minutos antes de servir. Después, se ajusta la sal y se espolvorea cilantro finamente picado para darle frescura y aroma. Esta preparación, documentada por El Espectador en su sección de gastronomía, demuestra cómo el empleo del plátano —cultivo extendido y versátil en Colombia— puede transformarse en un ingrediente protagonista del menú nacional.
En definitiva, la sopa de patacón es reflejo de un proceso que trasciende el origen geográfico de los productos y conecta tradiciones culinarias a partir de la movilidad y la creatividad de sus cocineros. Así, nuevos sabores y combinaciones surgen de historias y prácticas compartidas en distintas regiones del país.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cómo se prepara la auténtica sopa de patacón colombiana?
La auténtica sopa de patacón colombiana inicia con un sofrito de ajo, cebolla, pimentón y cilantro que se cuecen junto a dos tipos de carne y agua hasta que hierven. Se añaden zanahorias y papas para enriquecer el fondo. Mientras, los patacones se fríen, se aplastan y se fríen nuevamente. Antes de servir, se retiran los aromáticos y se agregan los patacones a la sopa para que absorban parte del caldo y aporten textura.
¿Cuál es la historia de la sopa de patacón según Ana Belén Charry?
De acuerdo con el libro ‘100 sopas colombianas’ de Ana Belén Charry, aunque el plátano se cultiva en regiones como Antioquia y Valle del Cauca, la sopa de patacón es representativa del altiplano cundiboyacense. Charry destaca que la migración del producto y de quienes lo cocinan demuestra que las tradiciones culinarias evolucionan más allá del origen geográfico de los ingredientes.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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