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Una semana ha pasado desde el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, dejando a su paso una crisis humanitaria sin precedentes reciente. Las autoridades enfrentan dos grandes desafíos: continuar la búsqueda de vida entre los escombros y localizar e identificar a las personas desaparecidas. El proceso es complejo, pues factores como el clima, el paso del tiempo y la descomposición biológica hacen cada vez más difícil la identificación de los cuerpos, según explicó Carlos Valdés, exdirector del Instituto Nacional de Medicina Legal, en diálogo con El Espectador. Pese a las dificultades, Valdés hace un llamado a no perder la esperanza.
Las primeras horas después de la tragedia estuvieron marcadas por la búsqueda angustiosa de sobrevivientes. No obstante, pasados nueve días, la atención se ha desplazado hacia la tarea humanitaria de encontrar e identificar a los desaparecidos. El éxito de esta misión es vital no solo para dar cierre emocional a las familias, sino también para evitar problemas como el tráfico de menores que, según la experiencia de tragedias anteriores como la avalancha de Armero y el terremoto de Armenia, pueden agravarse si no se actúa con prontitud y organización.
La identificación de cuerpos en estas circunstancias recae fundamentalmente en la genética forense, disciplina que demanda recursos y coordinación institucional. Valdés recalca la importancia de fortalecer al Instituto Nacional de Medicina Legal, ya que la labor no solo implica extraer perfiles genéticos de los cuerpos, sino cotejarlos con muestras de familiares de desaparecidos, un proceso que puede tardar desde 24 horas hasta semanas, dependiendo del estado de las muestras y factores como humedad y temperatura ambiental.
En este sentido, la ciencia forense en Colombia enfrenta grandes retos. Además de la tragedia, el país también debe atender sus procesos penales y judiciales habituales, por lo que se necesita sumar recursos y apoyo entre instituciones como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y universidades, así como apoyo internacional. Valdés enfatiza la necesidad de trabajar en unidad, para evitar los errores del pasado y lograr que las familias obtengan respuestas claras y oportunas.
En cuanto a la salud pública, el experto sostiene que aunque los cadáveres pueden ser fuente de contaminación para quienes los manipulan, no provocan automáticamente una crisis sanitaria en la comunidad si se respetan las normas de higiene y se garantiza acceso a agua potable. El “olor a muerte”, aunque impactante, sirve para ubicar los cuerpos, pero no representa un riesgo de contagio para la población.
El exdirector recomienda no perder la confianza en la ciencia y en el personal de Medicina Legal, haciendo énfasis en la comunicación transparente hacia las víctimas y sus familias. Reitera que el Instituto debe dar información frecuente y clara, pues el acompañamiento científico y humano es tan fundamental como la labor técnica.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cómo se realiza la identificación genética de los desaparecidos tras el terremoto en Colombia?
La identificación genética se basa en técnicas de genética forense, que consisten en extraer perfiles genéticos tanto de familiares de personas desaparecidas como de los cuerpos hallados. El proceso es más rápido y sencillo si las muestras biológicas están en buenas condiciones, pudiendo tardar menos de 24 horas. Sin embargo, cuando los cuerpos están en avanzado estado de descomposición, la humedad y la contaminación complican la obtención de ADN, lo que puede hacer que el proceso se demore días o semanas, según explican expertos citados por El Espectador.
¿Qué papel juega el Instituto Nacional de Medicina Legal en la respuesta a la tragedia del terremoto?
El Instituto Nacional de Medicina Legal es la institución encargada de liderar el proceso de identificación de los desaparecidos y de coordinar la recolección y análisis de muestras genéticas. Además, tiene la responsabilidad de mantener informados a familiares y a la comunidad sobre los avances y resultados. Los expertos exigen mayores recursos y cooperación interinstitucional en momentos como este, pues su papel científico y humanitario es crucial para que las familias puedan saber la verdad y encontrar cierre tras la tragedia, según las declaraciones recogidas por El Espectador.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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