Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Abr 3, 2026 - 4:04 pm
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La Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad encargada de administrar y comercializar bienes incautados a organizaciones criminales en Colombia, ha anunciado una de sus subastas más significativas. El 27 y 28 de abril próximos, según informó El Espectador y confirmó la misma SAE desde sus canales oficiales, se pondrá a disposición del público una serie de inmuebles que fueron adquiridos con recursos ilícitos y que, tras procesos judiciales, pasaron a manos del Estado.

Entre las propiedades a subastar resalta un hotel conocido como Caribbean, situado frente al mar en el sector de El Laguito, en Cartagena. El inmueble posee 32 habitaciones y piscina. Sin embargo, el trasfondo de este hotel es especialmente sensible: investigaciones penales, citadas por El Espectador, establecen que en este lugar operó una red de trata de personas y explotación sexual. Miles de crímenes fueron cometidos contra mujeres, incluidas extranjeras y menores de edad, que eran llevadas allí por dicha organización.

El catálogo ofrecido por la SAE también engloba apartamentos y casas ubicados en zonas estratégicas de ciudades como Medellín, Armenia y Barranquilla. Se incluyen lotes y locales comerciales en Bogotá. El valor combinado de estos bienes supera los 15.000 millones de pesos colombianos, reflejando la magnitud económica de los activos decomisados al crimen organizado.

Para participar en la subasta, las inscripciones estarán abiertas del 4 al 12 de abril mediante un formulario dispuesto por la SAE. Tras ese registro se establece contacto directo con asesores que suministran detalles sobre los activos y el proceso. Sumado a los inmuebles, la SAE mantiene disponible un inventario que incluye automóviles de alta gama y otras propiedades lujosas que en algún momento pertenecieron a estructuras criminales de alto perfil. Un ejemplo reciente es la finca La Manuela, en Antioquia, anteriormente de Pablo Escobar, vendida por 7.700 millones de pesos colombianos.

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La SAE ha implementado un estricto sistema de selección y control para quienes deseen participar en la puja. Tanto personas naturales como jurídicas pueden hacerlo, siempre que acrediten capacidad financiera, aprueben una revisión de antecedentes y del origen de los fondos, acepten las normas de la plataforma Activos por Colombia, y constituyan garantías económicas previas. Este esquema busca impedir que los bienes regresen a manos delictivas y refuerza la confianza en la transparencia del proceso.

El procedimiento requiere inscribirse en el portal oficial, diligenciar datos personales o de representación legal, y manifestar interés en la subasta específica. Esta manifestación debe estar acompañada de una garantía económica, la cual puede ser una consignación bancaria, póliza de cumplimiento, garantía bancaria a primer requerimiento o patrimonio autónomo. Solo tras la validación correspondiente, el participante queda habilitado para ofertar en tiempo real durante la subasta electrónica. La oferta ganadora implica el cumplimiento inmediato de pago y la asunción de costos notariales y tributarios.

De este modo, la SAE respalda con estos mecanismos la reutilización social de bienes que alguna vez sirvieron para financiar actividades ilícitas, abriéndoles la puerta a propietarios legítimos dentro del marco legal y bajo estrictos filtros de seguridad.

¿Por qué es necesario el proceso de verificación del origen de los fondos en las subastas de la SAE?
El proceso de verificación del origen de los fondos es fundamental para evitar que los bienes recuperados por el Estado y puestos en subasta terminen nuevamente bajo control de organizaciones criminales. Al exigir a los aspirantes demostrar la procedencia lícita de su dinero y someterse a una revisión de antecedentes, la SAE contribuye a romper los ciclos de lavado de activos y refuerza la transparencia de la transacción. Así, no solo se protege el objetivo de justicia, sino que se garantiza que los activos tengan una función social legítima en adelante.
La importancia de estos controles trasciende la simple venta de propiedades, ya que están orientados a fortalecer el sistema de administración de bienes incautados e incrementar la confianza pública en los mecanismos del Estado para combatir el crimen organizado. En consecuencia, la transparencia y la seguridad jurídica son valores esenciales para el éxito y la legitimidad de estos procesos de subasta.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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