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En la tarde del lunes 14 de septiembre, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) registró una secuencia inusual de sismos en el municipio de Istmina, Chocó. En solo diez minutos, ocurrieron tres movimientos telúricos: el primero, considerado el principal, se presentó a las 3:02 p.m. con una magnitud de 4.9 y una profundidad de 49 kilómetros. Dicha actividad tuvo su epicentro a 33 kilómetros de Sipí (Chocó), a 56 kilómetros de Trujillo y a 61 kilómetros de Riofrío, ambas localidades ubicadas en el Valle del Cauca, según el reporte oficial del SGC. Los otros dos temblores, con magnitudes de 4,1 y 4,4, se detectaron tan solo minutos después, en ubicaciones prácticamente idénticas al primer evento.
Estos movimientos sísmicos lograron sentirse en varias ciudades principales del país, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali, Popayán, Ibagué, Pereira, Armenia, Manizales y Neiva, reflejando el alcance de la actividad sísmica de esa tarde. A las 4:13 p.m., el SGC detectó otro sismo de magnitud 4.9, nuevamente con epicentro en Istmina y una profundidad levemente menor de 47 kilómetros.
La entidad explicó que esta serie de sismos corresponde a un enjambre sísmico, fenómeno que había sido identificado y reportado dos semanas antes por el propio SGC. En palabras del comunicado, un enjambre sísmico se da cuando ocurre una secuencia de sismos en una región, sin que haya un único evento principal, lo que puede producir temblores de diferentes magnitudes durante un periodo que puede extenderse días, semanas o incluso meses. Hasta las 4:30 p.m. de ese día, la Red Sismológica Nacional había recibido más de 2.000 reportes de personas que sintieron los temblores en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Chocó, Antioquia y Tolima.
Llama la atención que estos episodios sísmicos ocurrieron poco después del fuerte terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, que aún tiene repercusiones sobre gran parte de Colombia. No obstante, el SGC y medios como El Espectador han sido enfáticos en señalar que no existe una relación entre estos eventos. Según la explicación científica, aunque el estudio de placas tectónicas ha avanzado, la predicción exacta en tiempo y lugar de los sismos sigue siendo imposible. Por ello, el SGC instó a la comunidad y a los medios a mantenerse informados a través de los canales oficiales y reiteró que la vigilancia sísmica en Colombia se mantiene de manera permanente.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué es un enjambre sísmico y cómo afecta a la población?
Un enjambre sísmico, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, consiste en una secuencia de sismos que ocurren en un mismo lugar y periodo, sin que exista un evento principal que domine la actividad. Esto puede provocar una percepción constante de temblores y causar preocupación entre los habitantes de la zona afectada, aunque la mayoría de las veces los eventos no resultan en daños mayores.
¿Por qué tantos sismos recientes en Istmina, Chocó?
Según el SGC, la ocurrencia de varios sismos recientes en Istmina está asociada al fenómeno del enjambre sísmico en la región, el cual había sido reportado previamente. Esto indica una alta actividad tectónica local, propia de la configuración geológica de la zona registrada por las autoridades sismológicas del país.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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