La información la confirmó a CM& la Organización Suma, una de las operadoras, que recibió la instrucción de reducir un 30 % de la flota de Transmilenio actual, según la gerente de la empresa, Milena Martínez.

Pero además, se anunció la reducción del 35 % de la flota de SITP, indicó el noticiero, todo por la crisis financiera que atraviesa el sistema de transporte de Bogotá, pues el fondo que sostiene la operación tiene un déficit de 800.000 millones de pesos, que puede alcanzar los 2 billones de pesos.

La reducción de la cantidad de buses de Transmilenio y SITP significaría el despido de 700 personas y cientos de vehículos parqueados.

“Dejaríamos inmovilizados 200 buses, tendríamos que despedir 500 conductores y 200 técnicos”, aseguró la gerente.

Asimismo, la movilidad de Bogotá se vería afectada teniendo en cuenta que el usuario se demoraría más en llegar a su destino, pues entre menos buses, la frecuencia de las rutas disminuye.

Aunque está era una decisión tomada que empezaría a aplicarse esta semana, dijo el informativo, por medio de un mensaje de texto quedó pausada; no se sabe si habrá nueva fecha para implementarla o si se canceló.