Por: VALORA ANALITIK

Suministro de información económica, política, financiera y bursátil

Este artículo fue curado por David Rios   Feb 9, 2026 - 2:57 pm
Visitar sitio

El debate sobre la suficiencia de los recursos del sistema de salud colombiano volvió a intensificarse con la definición del valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2026, la cual quedó definida en la Resolución 2764 de 2025

Aunque el incremento aprobado reactivó críticas desde distintos frentes del sector, el Gobierno y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) sostienen que la discusión pública no refleja el flujo real de recursos que hoy financia la atención de más de 50 millones de colombianos. 

En un momento en el que la sostenibilidad financiera del sistema está bajo presión —por el aumento de costos médicos, el envejecimiento de la población y el mayor uso de tecnologías en salud—, entender qué es la UPC, cuánto se paga realmente por cada afiliado y por qué existe polémica alrededor de su ajuste se vuelve clave.

Qué es la UPC y por qué es tan relevante

La UPC es el valor anual que el sistema de salud reconoce a las Entidades Promotoras de Salud (EPS) por cada afiliado, con el fin de cubrir los servicios incluidos en el Plan de Beneficios en Salud (PBS). En la práctica, es el “precio” que el Estado paga por garantizar la atención médica de cada ciudadano, tanto en el régimen contributivo como en el subsidiado.

Lee También

Este mecanismo es la columna vertebral del aseguramiento en salud en Colombia. A través de la Adres, el Estado gira estos recursos de manera periódica, lo que permite una cobertura cercana al 98 % de la población. Sin embargo, la discusión no está en la cobertura, sino en si el monto de la UPC es suficiente para cubrir los costos reales de la atención.

Para 2026, el valor oficial de la UPC aprobado generó cuestionamientos desde EPS, prestadores y algunos expertos, que consideran que el incremento no compensa plenamente el crecimiento de los costos médicos y farmacéuticos.

Frente a este punto, el director de la Adres, Félix León Martínez, defendió el cálculo real del gasto en salud y explicó que el análisis suele quedarse en una visión incompleta del sistema. “Cuando se escuchan las noticias, pareciera que en el sector salud no hay recursos o son escasos los recursos que se tienen para garantizar los servicios de salud de las colombianas. La verdad es todo lo contrario”, afirmó.

Según explicó el funcionario, en 2022 la Adres dispersó cerca de $73 billones para servicios de salud, mientras que para 2026 el presupuesto ya supera los 110 billones de pesos, una cifra que equivale aproximadamente al 20 % del presupuesto nacional.

Cuánto se paga realmente de UPC por cada paciente en Colombia

Uno de los puntos centrales del debate es la diferencia entre el valor nominal de la UPC y el pago efectivo. En el régimen contributivo, la UPC aprobada se ubica en $1.659.000. Sin embargo, Martínez detalló que al sumar los ajustes por edad, zona geográfica y otros factores, el promedio real pagado alcanza los $2.297.000. 

A esto se agregan recursos adicionales por promoción y prevención, así como los denominados presupuestos máximos, que cubren medicamentos y servicios no incluidos en el PBS. Con estos componentes, el pago efectivo por afiliado en el régimen contributivo se acerca a los $2.496.000 anuales. 

En el régimen subsidiado ocurre algo similar. Aunque la UPC aprobada es de $1.000.541, el pago real termina siendo cercano a los $2 millones por afiliado, una vez se incorporan los distintos ajustes y complementos, de acuerdo con los datos entregados por el director de la Adres.

Desde la visión de la ADRES, el problema no es la falta absoluta de recursos, sino su administración y el control de precios en el sistema. “Ningún país puede gastar ilimitadamente en salud, siempre los recursos son limitados y el problema es que hay que manejarlos con mucho juicio”, señaló Martínez, al advertir que pretender que el Estado cubra cualquier costo sin restricciones es inviable en cualquier economía.

De cara a 2026, la evolución del valor real de la UPC seguirá siendo un indicador crítico para la estabilidad del sistema de salud. Para las EPS y los prestadores, será clave cómo se comportan los costos frente a los ingresos reconocidos. Para el Gobierno, el reto estará en sostener un gasto que ya representa una quinta parte del presupuesto nacional sin comprometer otras áreas estratégicas.

El debate sobre si la UPC es suficiente no parece cerrarse con este ajuste. Por el contrario, todo indica que seguirá siendo uno de los ejes centrales de la discusión económica y fiscal del sector salud en los próximos años.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de nación hoy aquí.