El anuncio lo hizo la Procuraduría General de la Nación por medio de un comunicado, este lunes, y dijo que el objetivo de esta investigación es averiguar las responsabilidades a las que haya lugar “por la  presunta salida de una aeronave desde la base antinarcóticos de la Policía Nacional con un cargamento de clorhidrato de cocaína”.

El organismo dijo que la Procuraduría delegada para la Fuerza Pública y la Policía Judicial ya ordenaron la práctica de pruebas para aclarar el contexto de este caso, que ya llegó a manos de autoridades norteamericanas por tratarse de una posible red que trafica droga hacia Estados Unidos.

El pronunciamiento del ente de control se da en medio de las versiones que vinculan a un supuesto capitán de la Policía con el cargamento de droga, ya que, según reveló El Tiempo, hay unos chats en donde esta persona se comunica con un teniente en el aeropuerto El Embrujo, en Providencia, para pedirle que no revise el contenido de la carga.

El mismo uniformado a cargo de la vigilancia en la terminal aérea dijo, de acuerdo con ese medio, que el piloto de la aeronave le pidió su nombre y que un par de minutos después recibió una llamada a su teléfono personal, en donde le aseguraban que lo que iba en las cajas era una ayuda humanitaria supuestamente para los policías en Providencia, y que solo debía dejarla pasar.

Pero el uniformado hizo caso omiso y procedió con la requisa, y encontró que debajo de unos tapabocas había unas panelas con cocaína que pesaron 446 kilos. Además, 102 millones de pesos en efectivo que también fueron incautados.

El portal investigativo API dijo, en un informe de prensa, que el avión monomotor C-90 salió el domingo 23 de mayo de un hangar en Guaymaral, “muy cerca de la Policía Antinarcóticos”.

Es por esas revelaciones que la Procuraduría quiere averiguar responsabilidades, y ya encendió motores para esclarecer si este caso de narcotráfico es “constitutivo de falta disciplinaria o si se ha actuado al amparo de una causal de exclusión de  responsabilidad”.