Esa decisión, publicada en un comunicado, se tomó luego de que el representante Fabián Díaz interpusiera una solicitud para investigar la actuación disciplinaria de los funcionarios involucrados en el proceso de solicitud de extradición de Salvatore Mancuso, que ahora puede ser deportado a Italia.

Y es que en las últimas horas el Gobierno se ha enredado explicando la gestión que ha hecho para traer al exlíder de las extintas autodefensas, con cuentas pendientes en la justicia colombiana.

Primero, se conoció que Colombia cometió un error al fundamentar la solicitud de extradición en una orden de captura prorrogada por una jueza ordinaria, que no tenía competencia para ello.

Posteriormente, las autoridades nacionales enviaron la petición a Estados Unidos en español, cuando el tratado de extradición con ese país exige que el documento se redacte en inglés.

Ante la s críticas, este miércoles salió la Cancillería a decir que no había pedido la extradición de Mancuso por demoras con la traducción de los documentos, pero minutos después se contradijo y, en un video, la canciller, Claudia Bloom, aseguró que la petición sí se presentó.

Todo ese enredo hizo que la Procuraduría abriera una investigación, en la que se tomarán “pruebas” de las “actuaciones disciplinarias”, pues la defensa de Mancuso aprovechó los retrasos de la justicia colombiana, y avanzó en su petición para que Estados Unidos deporte al exparamilitar a Italia; esa orden ya fue proferida por un juez federal.

Ante la decisión estadounidense, Colombia pidió a la Interpol emitir otra circular roja contra el exlíder paramilitar con la intención de que las autoridades italianas, en caso de que Mancuso termine en ese país, lo capturen.

Sin embargo, un fiscal italiano ya advirtió que el exparamilitar “sería un hombre libre” en territorio europeo .