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La actual temporada de lluvias en Antioquia no ha dado tregua, afectando a numerosos municipios, entre ellos Amagá, situado en el Suroeste del departamento. Las intensas precipitaciones de los últimos días desencadenaron una situación crítica, obligando a las autoridades locales a tomar medidas excepcionales. Según reportes de El Colombiano, el alcalde Wílser Molina decretó la emergencia para coordinar junto con entes departamentales la atención necesaria en las zonas perjudicadas.
La influencia de las lluvias sobre las estructuras de Amagá se hizo evidente la noche del jueves 12 de febrero. Aproximadamente a las 7:00 p.m., el puente conocido como “Los Nenes”, ubicado en el sector Calle Larga, sufrió el desprendimiento de parte de su estructura. Este daño fue causado por la fuerza permanente del caudal de la quebrada La Ceibala, forzando la incomunicación de dos barrios importantes: Calle Larga y Las Cabañitas. De inmediato, las autoridades se desplazaron al lugar para garantizar la seguridad de los habitantes y evaluar las condiciones del puente.
El alcalde Molina explicó que, tan pronto se supo del incidente estructural, se activaron los protocolos de atención del Comité de Gestión del Riesgo. Además, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran) y la Gobernación demostraron su respaldo para atender la emergencia. Se está a la espera de un diagnóstico más detallado sobre la magnitud de los daños, con el objetivo de priorizar la reparación de la infraestructura afectada y restaurar la conectividad entre los barrios.
A los desafíos de la infraestructura dañada se suman otros tres incidentes causados por la misma ola invernal. En la vereda Pueblito Los Sánchez, un movimiento en masa afectó la vía principal y comprometió una vivienda, dejando a 25 familias incomunicadas. Por otro lado, en la vereda El Cedro, otras 15 familias fueron afectadas por un deslizamiento adicional, mientras que en La Ferrería, la vía quedó destruida, ligado a labores de la Fundación Berta Martínez en una obra escolar.
El alcalde resaltó la limitación en la capacidad de respuesta del municipio frente a emergencias simultáneas de esta magnitud. Por esta razón, la declaratoria de emergencia busca que la Gobernación de Antioquia coordine las acciones necesarias mediante el Comité de Gestión del Riesgo para garantizar recursos y asistencia técnica. La atención también incluyó la activación de medidas preventivas, como la recomendación de evacuaciones temporales y la oferta de apoyo a las personas damnificadas.
Hasta el momento, de acuerdo con las declaraciones del mandatario recogidas por El Colombiano, no se ha reportado ninguna persona herida por las emergencias asociadas a las lluvias. Sin embargo, se han implementado apoyos como el pago de arriendos temporales o la reubicación en predios seguros, conforme a lo ordenado por la legislación. Asimismo, la declaración de emergencia ha facilitado el acompañamiento constante a las familias afectadas, mientras se buscan soluciones definitivas. Es importante señalar que declarar una emergencia no equivale a decretar una calamidad pública, una medida de mayor gravedad a la que la administración espera no tener que recurrir.
¿Cuál es la diferencia entre una declaratoria de emergencia y una de calamidad pública?
Esta pregunta es crucial en medio de la temporada de lluvias que afronta el municipio de Amagá, ya que ambos conceptos designan situaciones críticas pero con alcances y medidas distintas. Comprender la diferencia permitirá a los habitantes y al público en general identificar los procedimientos y recursos que se activan en cada caso, así como el nivel de gravedad de la situación atendida.
Mientras la declaratoria de emergencia pone en marcha protocolos para atender y mitigar situaciones que requieren una acción rápida, la declaratoria de calamidad pública implica un escenario mucho más grave, en el que se deben adoptar medidas excepcionales, y se pueden destinar mayores recursos económicos y humanos para garantizar la seguridad de las personas. Las autoridades de Amagá han destacado que, pese a la complejidad del momento, esperan no llegar a este último extremo, manteniéndose dentro del marco de la alerta y el acompañamiento preventivo.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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