La orden del juez es que el patrullero de la Policía Metropolitana de Bogotá Andrés Díaz siga vinculado a la investigación, y que se presente periódicamente o cuando la autoridad competente así lo requiera, informó W Radio.

Esta decisión motivó la reacción de quienes representan a las víctimas, ya que la Fiscalía citó a audiencia de imputación a tres uniformados involucrados en la muerte de cuatro personas en medio de los disturbios del 9 de septiembre, en las localidades de Suba y Usaquén.

“Disparó en 21 oportunidades, aun cuando no lo podía hacer, en un escenario de protesta social con la intención clara y evidente de causar la muerte”, alegó la defensa, y dijo, según la frecuencia, que “no se trata de un resultado eventual o aleatorio”.

El caso por el que la Fiscalía acusó al patrullero Díaz por el delito de homicidio en la modalidad de dolo eventual, y que él no aceptó, tiene que ver con la muerte del joven Germán Smyth Puentes Valero, que fue impactado por un proyectil cuando transitaba cerca del CAI del barrio Rincón, en Suba.

De acuerdo con la investigación, el uniformado habría hecho el disparo que acabó con la vida de Puentes, y el mismo patrullero “reconoció que esa noche accionó” su arma en varias oportunidades, como se lee en este comunicado del organismo acusador.

“Las pruebas de balística realizadas por el CTI y el reporte de necropsia evidenciaron que el proyectil encontrado en el cuerpo de la víctima fue accionado por el arma de dotación del patrullero Díaz Mercado”, detalló la Fiscalía.

Las otras víctimas por las que investigan a dos policías más son Angie Paola Baquero, que murió en Suba, Andrés Felipe Rodríguez y Jaider Alexánder Fonseca, que estaban en el barrio Verbenal, en Usaquén.