El que habla es el patrullero Juan Camilo Lloreda Cubillos, y El Tiempo dice que su testimonio quedó consignado en el expediente de la Fiscalía, ya que cuando ese medio lo contactó su respuesta fue: “Estoy tranquilo y hasta que no hable con mi abogada, no tengo autorización para hablar”.

Pero el diario se remite a lo que explicó el patrullero Lloreda ante las autoridades, y es que el día de los hechos ellos fueron a atender un llamado por supuesta alteración del orden público.

“[…] al llegar observamos una aglomeración de personas las cuales estaban discutiendo, y un sujeto vestido todo de negro estaba agrediendo a una femenina”, dijo.

El diario recoge otro fragmento de la declaración en la que el uniformado de la Policía Nacional asegura que esta persona les “responde con palabras soeces”, y que se marchó de allí junto con dos hombres que lo acompañaban.

El patrullero, según el informe, dijo que los tres hombres ingresaron a un conjunto residencial del barrio Villa Luz, pero que cuando se disponían a arrancar en la motocicleta “el sujeto vestido de negro se sale del conjunto y se nos atraviesa desafiándonos a pelear”. Fue en ese momento, dijo, cuando activó su pistola ‘taser’ para reducirlo.

En la declaración, que está en poder de la Procuraduría, el periódico dice que los uniformados hablan de que esta persona le propinó “un puño en el pómulo izquierdo y un puño en la espalda” a uno de ellos, y que cuando intentó correr el patrullero accionó “el segundo cartucho, que hace que este sujeto se caiga al piso”. Y agregó:

“Cuando mi compañero pudo apoyarme, procedemos a intentar reducirlo haciendo uso moderado de la fuerza para esposarlo, lo que es difícil ya que este sujeto tiene demasiada fuerza y no logramos esposarlo por lo cual utilizo nuevamente el ‘taser’ a contacto con el cuerpo para que este sujeto pierda fuerza y se deje esposar”.

Esa parte de los hechos fue la que quedó registrada en un video que grabaron los acompañantes de Javier Ordóñez, pues el medio afirma que en total fueron 8 descargas eléctricas las que le propinaron.

Luego de ese altercado, policías que llegaron de refuerzo trasladan al ciudadano hasta el CAI de Villa Luz (en la localidad de Engativá), sitio que fue incendiado por vándalos en medio de disturbios, y el patrullero Lloreda da una versión que contradice los testimonios que han entregado los amigos y familiares de la víctima.

“En el momento que estamos diligenciando la documentación siendo la 01:00 a.m., el señor Javier Humberto Ordóñez manifiesta sentirse mal, por tal motivo se solicita un vehículo policial para trasladarlo a la Clínica Partenón”, reseña El Tiempo.

Es en este punto en donde se ha centrado la discusión sobre la muerte, pues si bien el uniformado dijo que lo llevaron en 8 minutos a la clínica y que un médico confirmó su deceso, uno de los amigos de Ordóñez contó, en Noticias Caracol, que presuntamente a la víctima le propinaron una fuerte golpiza en el CAI.

“El médico salió y nos dijo: ‘Falleció’. Y como a los 15 minutos después vuelve y sale y me dice: ‘Él falleció por los golpes’”, fue la versión que entregó el allegado.

Lo mismo declaró el abogado de la familia, Vadhir Gómez, en el noticiero, pues aseguró que hay dos temas clave para discutir: “Lo primero, es que al interior del CAI se le sigue golpeando. Lo segundo, es que hay policías que generaron omisiones a pesar de los malos tratos”.

Fue por esta razón que la Policía anunció que suspenderá a siete uniformados implicados en la muerte de Ordóñez, aunque expertos en seguridad hablan de que será muy difícil establecer lo que realmente ocurrió en ese CAI ya que los vándalos destruyeron parte de las pruebas en medio de los disturbios en Bogotá.

Este video recoge imágenes del procedimiento y de las reacciones de autoridades.